Las autoridades rusas amenazaron hoy con bloquear el servicio de mensajería Telegram si no cumple la ley y no proporciona los datos solicitados, una exigencia que Rusia enmarca en la lucha antiterrorista.


La agencia reguladora de bienes y servicios, Roscomnadzor, publicó hoy una carta abierta en su página web dirigida al creador de Telegram, Pável Dúrov, donde le insta a rellenar un formulario con detalles de la empresa que lo gestiona.

“En estos momentos todas las posibilidades de comunicación oficial con la dirección de Telegram han desaparecido. Casi cada día, Roskomnadzor envía a todas las direcciones que tiene de Telegram cartas explicando las exigencias de la legislación rusa sobre los medios de difusión de información… pero no hemos recibido ninguna respuesta”, escribe el responsable del regulador, Alexánder Zharov.

“La exigencia es una y muy sencilla: rellenar un formulario con datos de la compañía que dirige Telegram y enviarlo a Roskomnadzor para que sean incluidos en el registro de sistemas de difusión de información”, agrega.

Y advierte: “En caso de que haya un rechazo al cumplimiento de estas obligaciones, Telegram será bloqueado en Rusia. El tiempo se está agotando y por ello me dirijo públicamente a la dirección de Telegram y personalmente a Pável Dúrov: cumpla la ley rusa. La elección es suya”.

Poco después, Zharov dijo a medios rusos que el fundador de Telegram “es neutral hacia los terroristas y criminales que usan su servicio de mensajería y no se preocupa en absoluto de la seguridad de los usuarios normales”.

Tras la amenaza de Moscú, Dúrov respondió que el bloqueo de Telegram en Rusia no responde a los intereses del país porque los usuarios se pasarían a otros servicios similares, como Whatsapp o Facebook Messenger, “controlados por Estados Unidos”.

Dúrov publicó su respuesta en su página de la red social VKontakte, la más importante de Rusia, equivalente a Facebook, y que él mismo fundó en 2006.

En 2014 anunció que se iba de Rusia tras denunciar presiones de los servicios de seguridad para que revelara información sobre grupos de la oposición que empleaban esa red social.

Dúrov, que creó Telegram junto a su hermano, ya declaró en 2016 que no compartiría datos o claves con terceros, incluidos los gobiernos.

El servicio de mensajería, cuyo éxito ha crecido muy rápidamente, está en el punto de mira de varios países, que lo acusan de facilitar las comunicaciones entre terroristas del grupo Estado Islámico.

El pasado mayo, el director de Europol, Rob Wainwright, también acusó a Telegram de no colaborar suficientemente con la policía europea en la lucha antiterrorista. EFE