Staffan de Mistura (mediador de la ONU para Siria) dijo que espera poder acelerar las negociaciones de paz entre el Gobierno y la oposición en la próxima ronda de diálogo, que arrancará el próximo 10 de julio en Ginebra.


Staffan de Mistura

“Espero que sea posible acelerar las conversaciones de paz”, dijo De Mistura en su comparecencia mensual ante los miembros del Consejo de Seguridad, que hizo por videoconferencia desde la ciudad suiza.

El diplomático avanzó que, “si el ambiente es propicio”, está “preparado para facilitar negociaciones directas entre el Gobierno y la oposición”, un paso al que no se ha llegado tras seis rondas oficiales de contactos.

“Esto es algo que las dos partes han dicho en más de una ocasión que quieren y yo espero que se estén creando las condiciones para permitirlo”, explicó. Su intención, dijo, es convocar la siguiente ronda de negociaciones a finales de agosto o principios de septiembre.

Entre los progresos logrados en las últimas semanas, De Mistura destacó la reunión mantenida recientemente por delegados de la Comisión Suprema para las Negociaciones (CSN) y de las plataformas de Moscú y el Cairo, los tres principales grupos opositores sirios, para discutir varias cuestiones a nivel técnico.

El mediador apuntó que ha invitado a las distintas facciones de la oposición a tener un nuevo encuentro antes de la próxima ronda formal de negociaciones.

La división entre los grupos rebeldes ha sido uno de los problemas que ha lastrado hasta ahora las conversaciones de paz y De Mistura subrayó hoy que es importante “construir” sobre el avance logrado este mes.

Además, destacó los esfuerzos que se están haciendo para tratar de reforzar el alto el fuego en vigor de cara a la próxima reunión que mantendrán en Astaná los países garantes el 4 y el 5 de julio, a la que dijo que asistirá en persona.

Irán y Rusia, defensores del régimen sirio y Turquía, valedora de la oposición, han definido en ese contexto unas “zonas de seguridad” donde habría un total cese de las hostilidades, pero sus límites aún estar por determinar y sobre todo, falta decidir quién se encargará de verificar su cumplimiento.

Pese a los progresos, De Mistura señaló que también hay acontecimientos “preocupantes” sobre el terreno, con zonas en las que la violencia está aumentando en vez de reducirse y falta de acceso humanitario.

En ese sentido, aseguró que con cada semana que pasa aumenta la “fragilidad” del alto el fuego, por lo que subrayó que es necesario un “éxito” en Astaná.

El enviado de la ONU no se refirió durante su discurso a los “potenciales preparativos” de un ataque químico por parte del régimen sirio que este lunes denunció Estados Unidos.

Tampoco quisieron pronunciarse al respecto los embajadores de varios países del Consejo de Seguridad preguntados por los periodistas, aunque algunos como el francés, François Delattre, subrayaron que el uso de ese tipo de armamento supone una “línea roja”. EFE