La Cámara Paraguaya de Procesadores de Oleaginosas y Cereales (CAPPRO) reitera su desacuerdo ante la aprobación en general del anteproyecto de ley que pretende crear un impuesto a la exportación de soja.


El anteproyecto aprobado el pasado jueves 22 de junio en la sesión de la Cámara de Senadores que establece crear un impuesto a la exportación de soja en estado natural con una tasa del 10% representa una amenaza para el desarrollo de la producción agrícola de nuestro país.

El gremio cree en un sistema impositivo equitativo que promueva el desarrollo económico del país, por lo tanto, se opone a la aplicación de nuevos impuestos distorsivos que impacten directamente sobre el sector productivo, afectando así su competitividad y potencial crecimiento.

La CAPPRO expresa estar comprometida con el agregado de valor en el país, pero debido a la falta de políticas industriales coherentes y a la coyuntura actual del sector, se dificulta la posibilidad de que la industria de molienda pueda crecer y consolidarse en el país. Asimismo, puntualiza que de esta manera se desalientan nuevas inversiones.

La Cámara considera que el camino para el desarrollo del país es el diálogo entre los distintos actores de la cadena y el Gobierno para definir políticas de Estado pensando en el largo plazo para una economía sustentable.