Cuando la paz volvía a los grupos que debaten la realidad nacional, emergió el impuesto a la soja. ¿Saldrá o no saldrá? ¿Fue parte de un acuerdo y es por ello menos válida su instalación? ¿Logrará el proyecto que este privilegiado sector pague lo que corresponde?


 

Por Rafaela Guanes de Laino

Mientras nuestras mentes se sobrecargan de datos y porcentajes, de acuerdos y desacuerdos, saturadas de electoralismo, los turbios y millonarios negociados siguen adelante en medio de una neblina de informaciones contradictorias.  Y tras esta cortina de humo tóxico, vemos con preocupación que los jóvenes imputados por los sucesos del fatídico 31 de marzo siguen privados de su libertad.

 

El estudiante liberal de 21 años, Stiben Patrón ocupa una celda en el Penal de Emboscada. Dalia, su valiente compañera de la vida y de la lucha, y sus amigos activistas, jóvenes y no tan jóvenes, trabajan sin cansancio por su libertad. El marzo reciente se cobró también otras jóvenes víctimas, por cuyo derecho a la justicia estoy segura estaría clamando Stiben si estuviera libre. Por ello me permito recordarlos. Porque están presos y provienen de zonas marginales. Son los olvidados entre los excluídos. La visibilidad del caso de Stiben debe servir también para hacer conocer la situación de estos jóvenes.

 

Sus nombres no se publican, ellos están cubiertos por un manto de indiferencia esperando con Stiben una justicia que no llega. Un muro sombrío hace de los marginados, los excluídos hasta del recuerdo: Nayla Karina Cano Morales en el Buen Pastor; Miguel Angel Agüero Chaparro, César David González Jara, Brian Ramón Gómez Torres, Kevin Torres y Ricardo Aveiro, cuyo paradero no me fue posible confirmar por lo cual ruego disculpen si la información es errada o incompleta. Conozco a Stiben Patrón y sé de su espíritu combatiente y generoso; sin duda alguna extendería su mano solidaria a estos jóvenes olvidados. Para quienes el conformismo es el lugar más cómodo, recuerdo estas palabras de Erich Fromm: “El acto de desobediencia, como acto de libertad, es el comienzo de la razón”. Ante la indiferencia con que vemos volar el dinero del pueblo hacia rumbos desconocidos, sigamos a estos jóvenes en el camino hacia la razón.

 

(X) Rafaela Guanes es presidenta de la Fundación Manuel Gondra