La asociación francesa Survie presentó una denuncia contra el Estado francés al que acusa de haber participado hace 23 años en el genocidio de 800.000 tutsis en Ruanda.


“Queremos que se llegue a condenar a los responsables de entonces y también extraer lecciones del pasado para que cambie la política francesa en África” explicó el portavoz de la ONG, Thomas Borrel.

Según Survie, los responsables políticos y militares franceses dieron, de forma opaca, apoyo a un régimen que cometía crímenes contra la humanidad y que después pasó a ser un régimen genocida en alusión al respaldo francés a los hutus.

Un portavoz del ministerio de Exteriores francés declinó hoy pronunciarse acerca de la participación del Estado francés en el rearme de los hutus.

Survie, fundada en 1984 para denunciar todas las formas de intervención neocolonial en África, ya había presentado otra denuncia sobre la misma cuestión en 2015, pero acabó por ser descartada por el fiscal por no tener competencia el Tribunal de Gran Instancia para juzgar a gobernantes.

Sin embargo, la asociación se presentó ahora como parte civil -alega ser una afectada por el genocidio-, por lo que obligará al fiscal a que se nombre un juez de instrucción para que analice el caso.

“En nuestros estatutos, figura que militamos contra la banalización del genocidio”, señaló Borrel para explicar cómo se conformaron en parte civil.

Este proceso, que puede extenderse durante mucho tiempo, es paralelo al de la reciente denuncia formulada por tres ONG contra el banco francés BNP Paribas por complicidad con responsables del genocidio en Ruanda al autorizar una transferencia de dinero para una compra de armas que sirvieron para las matanzas. EFE