La batalla para liberar Mosul del yugo de los yihadistas del Estado Islámico (EI) obligó a huir a más de un millón de iraquíes de los cuales 220.000 han conseguido regresar a su hogar, aseguró la Organización Internacional para las Migraciones (OIM).


En concreto, la agencia de la ONU hizo público que los enfrentamientos entre las fuerzas armadas y los terroristas forzaron a 1.048.044 a abandonar sus casas durante los casi nueve meses de ofensiva.

A día de hoy, la cifra de desplazados se eleva a 825.000 personas dado que, en la última etapa de la batalla, la OIM registró un desplazamiento adicional de 380.000 iraquíes desde el oeste al este de Mosul, divida en dos por el río Tigris, destacó el portavoz de la organización en rueda de prensa, Joel Millman.

La parte oriental de Mosul, recuperada por las tropas iraquíes a principios de año, acogió gran parte de los nuevos desplazados por los combates, que el primer ministro iraquí, Haidar al Abadi, dio por finalizados hace cuatro días.

El 95 % de los aún desplazados se refugian en la provincia de Nínive, cuya capital es Mosul, con la perspectiva y la esperanza de regresar a sus hogares cuando las circunstancias lo permitan.

“Mientras que gran parte de las personas obligadas a huir se han refugiado en campos de desplazados, un número significativo de los desplazados optaron por quedarse en áreas retomadas de la mitad este”, dijo Millman.

Según la OIM, tan solo un 5 % de los desplazados se dirigieron a otras provincias iraquíes y más de 220.000 ya han podido regresar a sus hogares en las zonas liberadas de Mosul.

Hasta ahora, la agencia de la ONU recabó información gracias a las visitas continuas de sus equipos a 70 barrios de la zona oriental de Mosul, una densa red de informantes que la OIM está estudiando ampliar de inmediato a la parte oeste de la urbe.

La ciudad de Mosul fue el principal bastión del EI, desde que el grupo la ocupó en junio de 2014 hasta su expulsión este mismo mes por parte de las fuerzas iraquíes conjuntas, en una ofensiva que comenzó en octubre de 2016. EFE