El ministro de Defensa, el general Husein Dehqan, inauguró hoy una nueva línea de producción masiva de un misil denominado Sayad-3, de diseño y fabricación local, en medio del aumento de la tensión con Estados Unidos.


Durante la ceremonia, Dehqan explicó que estos misiles tierra-aire tienen un alcance de 120 kilómetros y pueden llegar a una altitud de 27 kilómetros, según el discurso recogido por los medios oficiales iraníes.

Con estas cualidades son capaces de “contrarrestar amenazas aéreas de mediano y largo alcance”, según el ministro, quien recordó que el objetivo de su departamento es desarrollar y modernizar sus sistemas de defensa aérea.

Dehqan subrayó que los misiles Sayad-3 fueron diseñados con “tecnología puntera a nivel mundial” y están equipados con sofisticados sistemas de detección y de infrarrojos.

Entre las amenazas que pueden combatir figuran vehículos aéreos no tripulados, misiles de crucero y helicópteros.

Durante la ceremonia se han entregado a la base de la Defensa Aérea Jatam al Anbia, en Teherán, varios misiles de largo alcance fabricados por la División Aeroespacial del Ejército.

Irán ha llevado a cabo importantes avances en su sector de defensa en los últimos años aunque siempre ha sostenido que su capacidad militar es disuasoria y no supone una amenaza para otros países.

No obstante, los Guardianes de la Revolución advirtieron esta semana a EEUU de que si sigue aplicando sanciones contra Teherán debería trasladar sus bases militares en la región fuera de un radio de 1000 kilómetros alrededor de Irán.

Así respondieron a las últimas sanciones impuestas por Washington contra 18 individuos y entidades iraníes relacionadas con el programa de misiles balísticos de Irán y el apoyo militar a su Ejército y a la Guardia Revolucionaria.

Además, a mediados de junio, Irán disparó por primera vez en décadas fuera de su territorio seis misiles balísticos de tipo tierra-tierra, que golpearon bases del grupo yihadista Estado Islámico (EI) en Siria. EFE

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