Un periodista de Nanduti Digital viajó hasta Paso Yobái´, recorrió las canteras e indagó sobre los intereses que hay detrás de un negocio que llega a niveles insospechados y que involucra a políticos, ministros, lobbystas y mineros 'mau'. Esta es la historia.


Texto, fotos y videos de José María Quevedo

“El oro es diez veces más rentable que la cocaína. Y es legal”

La sentencia le pertenece a quien me hará de guía en este reportaje. Un hombre que ya invirtió más de mil millones en su cantera y que está dispuesto a llevarme al corazón del conflicto. Un conflicto que vale millones.

I

El camino del oro

Para llegar a Paso Yobái hay que dejar atrás el Ibytyruzú y atravesar la colonias Independencia y Sudetia, dos prósperos enclaves ubicados en el corazón del Guairá y habitados por descendientes de inmigrantes alemanes que se dedican al procesamiento de la yerba mate, los embutidos y la ganadería y la agricultura a pequeña escala.

La ruta Potrero del Carmen es mayormente empedrado y se hace difícil tomar nota. Disfruto el paisaje y trato de retener lo que me cuenta mi guía, un político en retirada que conoce como nadie la historia de lo que todos denominan “la fiebre del oro” en Yobái.

Aprovecho los cortos tramos de asfaltado para anotar lo que me va diciendo.

“Es el camino del oro” me comenta sin quitar la vista de la ruta y esbozando una leve sonrisa. En su momento hizo mucho para que los mineros artesanales tuvieran una ley que los protegiera y una zona que pudieran explotar. Hoy es uno de ellos.

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La ruta Potrero del Carmen o “el camino del oro”.

 

En Potrero del Carmen y a metros del Tebicuary-mí, veo el primer molino. “Es de un concejal” me comenta y empiezo a hacerme una idea de como son las cosas por la zona.

“Cuando se candidatan no lo hacen para mejorar la calidad de vida de la gente, lo hacen pensando en sus bolsillos” agrega este político que ha decidido hacer un ‘impass’ en su carrera para dedicarse también a la pequeña minería.

Lleva invertidos más de mil millones de guaraníes, tiene su  propio molino y acaba de comprar un tractor. El hombre no oculta su entusiasmo y me asegura que el esfuerzo y la inversión valen la pena.

II

El amor y el oro

Cuentan que fue un ecuatoriano con ciertos conocimientos en minería el que descubrió el oro mientras paseaba con su novia por la orilla del Arroyo Itá. Dicen que Iván Flores Díaz (que así se llama este hombre) llenó dos botellas con el metal precioso y no volvió nunca más. Era 1994.

Pasaron siete años entre el momento en que Flores viera brillar el arroyo y el gobierno tomara nota del potencial que había en la zona. En 2001 la empresa Minas Paraguay (propiedad de la sociedad Talavera y Ortellado) obtuvo los derechos de exploración, prospección y producción que había solicitado en 1997 (Ley 1768/01) sobre el área donde se cree que mayor cantidad de oro existe: 500 hectáreas en el corazón de Paso Yobái.

III

Steven, Tom, Heisecke y Boungermini

En 2011, Minas le vende los derechos sobre 254 hectáreas de la parcela a Fair Trade Acquisition Corp, una empresa norteamericana representada en Paraguay por dos canadienses; Steven Klaver y Thomas Dalrymple.

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Puerta de ingreso a las 500 hectáreas más codiciadas de Paso Yobái.

Fair Trade suscribe un contrato con una cooperativa de mineros de Paso Yobái. Los lugareños ingresan a trabajar artesanalmente en el sitio pero las cosas se complican.

Los canadienses recurren al viceministerio de Minas y Energía donde Emilio Bougermini les ofrece la solución; hablar con Eduardo Heisecke.

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Emilio Boungermini, el hombre de las “soluciones” en el viceministerio de Minas y Energía.

Lo que sucedió a partir de ese momento se lo contaron los propios inversionistas al diario UH en 2015.

“Emilio nos dijo que no nos preocupásemos porque iba a presentarnos a alguien que nos ayudaría y que iba a arreglar todo para nosotros. Él nos presentó a una persona que se llama Eduardo Heisecke y que, según Emilio, tenía muy buenos contactos y que trabajaba en negocios con gente de alto nivel del Gobierno”.

“Fuimos junto a Heisecke y él nos dijo que no nos preocupáramos porque podíamos arreglar el tema, nos dijo que iba a contactar con abogados y que iba a manejar el tema para nosotros”,

Según los inversionistas, Heisecke subcontrató a otros dos abogados y armó la movida.

Puso al frente del asunto a un tal Blas Velázquez y llevó el caso a Quindy, donde su mujer era jueza.

El recomendado por Boungermini consigue una medida cautelar para proteger la mina, pero los mineros apelan.

“En el último momento, antes de salir la sentencia, Emilio nos dijo que teníamos que ir otra vez junto a Heisecke porque si no pagábamos 100 mil dólares los jueces iban a salir en contra de nosotros e íbamos a perder todo lo que invertimos hasta ese momento”, expresaron. Indicaron que el propio Buongermini habló con sus inversionistas y que estos enviaron el dinero ante el temor de perder toda la inversión. “Después nos dijeron que teníamos que dar todo el dinero a Heisecke y que él iba a manejar el tema otra vez”.

Como era de esperarse, la cautelar es ratificada.

“Esos dos abogados que consiguieron la medida cautelar a nuestro favor, fueron al Juzgado de la Niñez, donde está la esposa de Blas Velázquez, y pidieron dos millones de dólares y algo como honorarios”.

Para asegurarse, trabaron un embargo por un millón ochocientos mil dólares.

Mientras Heisecke trataba de resolver la cuestión por la vía “legal”, los canadienses negociaban con los cooperativistas una salida que los beneficiara a todos.

Por intermedio del nuevo gobernador del Guairá, Rodolfo Friedmann, los mineros y los inversionistas llegan finalmente a un acuerdo.

En medio de todo esto, el nuevo viceministro de Minas y Energía, decide ir hasta la zona para exponer un plan de “formalización” elaborado por el gobierno con el objetivo de resolver la problemática surgida entre las empresas concesionarias, los pobladores y los pequeños mineros.

Mauricio Bejarano se reúne con los cooperativistas, el intendente Ronald Vázquez y el gobernador Rodolfo Friedmann en la municipalidad de Paso Yobai. El gobierno plantea una solución “a la chilena” que Friedman asegura “no tenía sentido”.

http://www.nanduti.com.py/2017/03/09/oro-en-paso-yobai-un-negocio-de-gente-con-poder-e-influencia-en-el-gobierno1/

“Era una tomadura de pelo”-dice.

Deja clara su postura y ofuscado se retira del cónclave.

La opinión de los cooperativistas no es diferente y para dejarlo claro mantienen de rehén  por más de dos horas al viceministro en la sede municipal.

http://www.nanduti.com.py/2017/03/08/a-friedmann-no-le-gusto-el-proyecto-del-ejecutivo-para-paso-yobai/

IV

El primer anillo

El 6 de julio de 2016, la dirigencia colorada festejaba el cumpleaños del presidente de la República en Mburuvicha Roga. Friedmann cuenta que en un momento, el senador ‘Pipo’ Alfonso le dice que quiere comentarle algo y lo invita a salir al pasillo.

-¿Qué es los que estás haciendo? -lo increpa

-¿Por qué la pregunta?-le dice Friedmann.

-No te metas en el tema de Paso Yobai, hay gente importante metida-le advierte Alfonso.

-¿Qué gente?-le pregunta el gobernador.

El senador le responde haciendo un gesto hacia el lugar de la mesa donde está ubicado el primer anillo del presidente.

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‘Pipo’ Alfonso, uno de los reyes del oro de Paso Yobái.

“Mi pecado fue juntarles a todos ellos (cooperativistas e inversores) y hacerles entender que debían llegar a un acuerdo para que pudieran trabajar todos después de cinco años de juicios. Te pueden confirmar esto todas las partes”.

“Por mediador me pusieron la cruz” afirma Friedmann.

El 8 de septiembre de 2016 y por decreto (5899/16) el gobierno de Horacio Cartes le quita la concesión a Minas y abre un proceso para volver a conceder la zona. Según el documento, Fair Trade se había atrasado dos meses en el pago del canon correspondiente.

Rodolfo Friedman asegura que el decreto fue producto de la intención del entorno presidencial de quedarse con la codiciada parcela. No es el único que sostiene esto y todos los que lo hacen repiten los mismos nombres: Juan Carlos López Moreira y “Pipo” Alfonso.

 

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La casa de ‘Pipo’ Alfonso en el centro de Villarrica.

El gobernador asegura incluso que gente que rodea al presidente le pidió 30 millones de dólares a un grupo de empresarios italianos para entregarles la concesión.

Sin embargo, el viceministro Bejarano afirma que no hubo jamás empresarios de ese país interesados en explotar la cantera.

En octubre de 2016, el abogado Gerónimo Finestra consigue los derechos para explorar y prospectar en la misma zona.

Finestra niega cualquier tipo de relación con López Moreira, Heisecke u otra persona del entorno presidencial y afirma que obtuvo los derechos a título personal y por iniciativa propia.

Dice que su idea era captar inversores, que ya los tenía pero que decidieron no invertir cuando vieron la maraña legal en la que podían verse involucrados.

El plazo de Finestra vence en octubre de 2017. Dice que fue intimado los primeros de agosto y que si no logra resolver la cuestión legal y volver a interesar a sus inversores, perderá los derechos. Le quedan horas…

V

El Jefe y sus negocios

La conexión entre Heisecke, López Moreira y Boungermini salió a la luz en 2015 debido a la denuncia que hicieron los inversores canadienses.

Heisecke es amigo y socio de Juan Carlos López Moreira en la aseguradora Royal Seguros SA.

Ambos incursionaron juntos en el negocio del petróleo y crearon la firma LCH SA, que durante el gobierno de Fernando Lugo consiguió un contrato para buscar petróleo en suelo paraguayo.

Ya en el gobierno de Cartes, Heisecke y López Moreira vendieron sus acciones y pasaron a ser accionistas de President Energy, la promocionada multinacional que busca petróleo en el Chaco. Heisecke actualmente es directivo de la petrolera en Paraguay.

Durante el gobierno de Fernando Lugo, Emilio Buongermini era director de Hidrocarburos cuando el Ministerio de Obras Públicas y Comunicaciones (MOPC) otorgó un contrato de prospección a la firma LCH SA, entre cuyos accionistas figuraban Eduardo Heisecke Mazó y Juan Carlos López Moreira. (1)

VI

Los “tacuru” de Don Albino

A dos mil metros del centro de Paso Yobái, un alambrado perimetral contiene montañas de tierra removida. La propiedad pertenece a Don Albino Neukinsinger pero el oro que hay debajo del suelo a Latin American Minerals Paraguay más conocida como Lampa, la empresa que en 2010 adquirió el 70% de los derechos que Minera Guairá tenía desde 2003 sobre unas 6 mil hectáreas que rodean las 500 concedidas a Minas.

 

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La tierra removida para extraer el oro se amontona en la propiedad de Albino Neukisinger.

Pero eso le importa poco a Don Albino que se hizo rico gracias a las hormigas. ¿Cómo? Si, cuentan el hombre vio que los Tacuru que las hormigas construían, brillaban y decidió investigar. Descubrió que era por el oro.

 

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Los tacuru brillaban y Don Albino decidió investigar.

Para poder extraer el metal hay que cumplir con tres requisitos; primero se deben conseguir los derechos de exploración y prospección y después y por ley del Congreso, los de extracción. Don Albino no tiene autorización para ninguna de estas tres cosas, pero lo extrae igual.

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La cantera de ‘Don Albi’.

El ir y venir de los tumba cargados de tierra es incesante. Igual que el trabajo de las retroexcavadoras que hunden sus palas en la cantera ubicada a metros de la mansión que el minero construye con la plata que le deja el millonario negocio. La construcción está fuera de todo contexto.

 

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La casa que construye Albino Neukisinger a metros de su cantera.

El dinero para financiar la faraónica obra sale del 40% de los 7 kilos semanales que aseguran Don Albino quita y reparte entre los que todos aseguran son sus socios: el senador Pipo Alfonso, el exintendente y actual concejal con credenciales de gobernador, Oscar Chávez, un tal “Correlo”y otro señor de apellido Colman. Entre ellos se dividen el otro 60%. Algunos también hablan del vicepresidente Juan Afara, al que aseguran haber visto por el lugar.

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Neukisinger tendría varios socios; entre ellos ‘Pipo’ Alfonso, Oscar Chávez, un tal “Correlo” y Antonio Colman.

“Contále que te ofrecieron ser socio y no aceptaste”-le dice Marly a Rodolfo cuando le pregunto al gobernador por su supuesta participación en el negocio.

-Así es-confiesa Friedmann.

El jefe departamental y su esposa aseguran que Alfonso, Neukisinger y Chávez le ofrecieron sumarse al “emprendimiento” pero que rechazaron la oferta.

VII

Los reyes del oro

Para saber quiénes son “los reyes del oro” en Paso Yobái, apelo a mi guía.

Pipo Alfonso: “Un usurero. La única actividad que Dios no perdona. Con la plata de la usura compró el cargo de gobernador. Un sinvergüenza que va detrás de la plata”.

Oscar Chávez: “Creo que no terminó el tercer curso. Un hombre que cultivaba yerba y que ahora está detrás del oro. Fue intendente de Paso Yobái y hoy es concejal departamental. Apoyado por Alfonso reclama la Gobernación”.

“Correlo”: “No se sabe mucho, algunos dicen que es oriundo de Paraguarí. Su virtud es conocer de minería”.

Albino Neukisinger es un paraguayo descendiente de alemanes que se dedicaba al cultivo de la caña de azúcar, que encontró oro en su propiedad, se asoció con políticos con influencia nacional, convenció a los pobladores que era mejor que él y no una empresa “extranjera” quitara el oro y que en poco tiempo, se hizo rico.

 

VIII

¿Mineros o mendigos?

Pero ¿cómo hace Don Albino y sus socios para hacer ostentación de su riqueza sin que esto moleste al resto de los pobladores que ven cómo su fortuna se acrecienta día a día?

De la tierra que es removida para llegar a la veta y que se acumula alrededor de la cantera también se puede extraer oro, eso sí, en mucha menor cantidad. Las comisiones que conforman la Asociación de Mineros reciben cada día parte de este “removido”y lo llevan a uno de los tantos molinos que hay en la zona. De un tumba pueden salir (con suerte) entre tres y cuatro gramos. La mitad se la queda el molinero y la otra mitad se la reparten entre los integrantes de la comisión elegida ese día por “Don Albi”. Mal negocio, por donde se lo mire.

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Neukisinger y sus socios entregan todos los días parte del “removido” a los vecinos de Yobái.

“Esto no es minería artesanal, es mendicidad” me dice mi guía mientras detiene su camioneta frente al Centro de Salud construido y solventado por Don Albino y Oscar Chávez para los “mineros” que reciben su miserable parte del precioso botín.

 

La Fundación Pequeños Mineros es una de las maneras que tienen Don Albino y sus socios para seguir explotando la cantera sin ningún tipo de control.

Tanto los abogados de Lampa como el ministro Bejarano dicen haber denunciado esta situación ante el Ministerio Público. Los fiscales, hasta el momento, han hecho la vista gorda.

IX

La casa sobre la cantera

En 2002, Delfino Acosta Arévalos supo gracias a un grupo de amigos que debajo de su humilde vivienda había una fortuna. No dudo un segundo y decidió derribar la casa y empezar a excavar. Tenían razón. Con el oro que extrajo construyó una nueva vivienda, mucho más amplia y confortable; se compró dos vehículos y se convirtió en un próspero minero de Paso Yobái y en un ejemplo de la minería artesanal.

https://www.youtube.com/watch?v=h7RKc7rJZ-A

“Los amigos me animaron” confiesa.

En su cantera trabajan hoy ocho personas. Dice que la producción mermó y que actualmente quita solo 20 gramos por semana (3 millones). Mis acompañantes afirman que saca mucho más…

 

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Delfino Acosta Arévalos, uno de los hombres que pasó la mitad de su vida sentado sobre una mina de oro.

X

Pequeños Mineros

En 2012, Lampa cedió alrededor de 120 hectáreas a la Asociación de Propietarios Mineros de Paso Yobai y a la Asociación de Molineros de Paso Yobai. El terreno fue dividido en 12 y entregado a igual cantidad de mineros locales.

 

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Lampa renunció a una fracción de 12 lotes que fueron entregados a los pequeños mineros.

Mi guía me lleva hasta el molino que tiene en una de las parcelas cedidas por Lampa y me explica su funcionamiento. La tierra extraída de la cantera es trasladada hasta el molino en bolsas de 25 kg, se mezcla con agua y llega hasta una centrífuga. De ahí va a una mezcladora y de la mezcladora a la cubia donde el mercurio termina de hacer su trabajo: atrapar el oro.

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La centrífuga de uno de los molinos.

La tela de un paraguas sirve para escurrir el metal.

Mi interlocutor insiste en que la pequeña minería artesanal no contamina y tiene sus razones: el mercurio es caro y por eso recicla. Aprendido el proceso me lleva hasta su cantera.

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La veta en la cantera de uno de los mineros artesanales de Yobái.

Con la misma cuerda que usan los mineros me deslizo hasta el fondo. Puedo ver perfectamente la veta amarillenta y verdosa.

XI

Los kilos de Lampa

En las 6 mil hectáreas de Lampa, la cosa es diferente. La profundidad de las canteras genera vértigo y los mineros se ven como puntitos.

 

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Una de las canteras de Lampa donde los mineros son puntitos en el fondo de la enorme grieta.

Latin American Minerals Paraguay adquirió en 2010 el 70% de los derechos que desde 2003 tenía Minera Guairá SA. En 2011, los canadienses obtienen el permiso para explorar y prospectar en otras 7 mil hectáreas que rodean a las anteriores 6 mil. Los mineros de la zona se oponen y se desata un conflicto que continúa hasta hoy.

En lo que respecta a las cifras, no hay precisiones. Oficialmente Lampa dice que sacó 18 kilos en el 2012, 59 en 2013, 30 en el 2014. Sin embargo, las fuentes consultadas para este reportaje aseguran que la minera canadiense extrae alrededor de 40 kilos POR MES. ¿En que se basan para sostener esto? En la cantidad de molinos que existen en la zona.

Lo que queda claro es que el negocio del oro y los intereses políticos van de la mano en el Guiará y que toda esta trama es producto de la falta de controles sobre una actividad que genera millones…para unos pocos.

 

(1)Información publicada por el diario Diario Última Hora

N de R: ni Juan Carlos López Moreira, ni ‘Pipo’ Alfonso ni Juan Afara quisieron hacer comentarios sobre la información publicada en este reportaje.

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