La semana pasada nomás cayeron tomates de la Argentina. En la presente fueron tomados productos que venían de Brasil. La realidad que coloca en página www.nanduti.com.py revela que se mantiene fuerte ese operativo que atenta contra el Fisco y amenaza de muerte la producción local.


Los funcionarios anticontrabando informan a la prensa sobre cajas y cajas de tomates, en otros casos de cebollas y zanahorias que siguen cayendo, pero poco o nada se avanza para saber quiénes o qué grupos son los que financian el ingreso de productos de manera clandestina.

 

El operativo Hendy que lidera el Ministerio de Industria hace rato está en el silencio. Las autoridades de la Unión Industrial Paraguaya (UIP) expresan sus preocupaciones sobre el tema, pero la misma cantidad de productos requisados cada tanto muestran que la lucha frontal contra el contrabando no está frenando el ilícito.
¿Qué hacer más es la pregunta?. Ya se hicieron desde tareas conjuntas con los gremios empresariales, el trabajo unificado con miembros de las fuerzas públicas, y hasta todos los citados entre sí, unidos aparentemente en el objetivo, sin embargo, todas cayeron en el estrepitoso fracaso.
Tal vez, una primera medida que debe tomarse para frenar en serio el contrabando es asumir que las toneladas no pasan sobre el hombro de una familia sin trabajo. Es que mayormente bajan en los grandes aeropuertos, llegan hasta con buques con banderas permitidas e ingresan en enormes camiones de gran porte. Este sistema es el que más daña al Estado paraguayo.

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