Domingo Laíno reflexiona sobre las última elecciones en Venezuela en este artículo para Nanduti Digital.


Venezuela se niega a aceptar su salida del Mercosur.

La revolución es sagrada cuando su objetivo es atacar la injusticia, la desigualdad social o el hambre que produce la colonia o el imperio.

 

Ayer, la epopeya de España en américa combinó la propagación de la fe cristiana con la usurpación y el saqueo de la riqueza indígena.

 
Hoy el imperio de Estados Unidos en América latina y el mundo, con el catecismo de Milton Friedman, se apropia de su suelo, su riqueza natural, su oro y la playa y el cobre.

 
¿Y el petróleo? Aquí surge un hombre iluminado que derrama su luz sobre América Latina y el Caribe: recupera PDVESA para su pueblo, expulsa marines de sus costas y militares norteamericanos de su ejército, crea el ALBA, apoya la CELAC, fortalece UNASUR y proyecta el Banco del Sur.

 
Muere Chavez y sus seguidores se desatinan. La Revolución pierde fuerza….
Hoy Maduro, su gran compañero recompone, ajusta y fortalece al pueblo bolivariano.

 

Prende de nuevo la luz Chavista e ilumina el camino.

 
De 23 Gobernaciones, Maduro gana en 18 y entre éstas, el Estado de Mirando (equivalente a nuestro Departamento Central).

 
Fraude electoral gritan los oligarcas. Pero el “fraude” solo abarca a las 18 donde perdieron los lacayos y amigos del saqueo.

 
En los pocos Estados que ganaron (5 en total) las elecciones fueron limpias (?) e intachables. ¡Viva Maduro y la Revolución Bolivariana!

 

(x) Domingo Laíno es presidente del Comité Paraguayo de Solidaridad con Venezuela

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