Crimen por encargo. Mafia organizada. Ajuste de cuentas. Pelea entre bandos criminales. Estas son algunas de las presunciones usadas por parte de la ciudadanía sobre la balacera que se dio en pleno barrio de Asunción.


¿Qué está pasando? nos preguntamos desde Ñanduti Digital para buscar una respuesta sobre esa galopante inseguridad que es como una filosa navaja que está atacando el corazón de la República. Aún no hay precisión sobre el hecho sucedido en la Capital, pero sin esperar más hay que alzar la voz de alarma sobre el espiral de violencia que se tiene en todo el teritorio nacional.

¿Qué está pasando volvemos a preguntar? Hoy sumamos en la lista de víctimas a Willian Giménez Bernal, quien conducía el rodado y falleció, y su niño Gabriel Giménez, quien perdió la vida en el sitio del ataque. Hubo otro herido, Willer Lezcano, que aparentemente era un transeúnte. ¿Qué pasa con la Seguridad Pública? .

Sólo citemos que en todo el Norte se habla del control que tiene el Ejército Popular Paraguayo (EPP). Desde el lunes pasado no hay información veraz sobre el paradero de un abuelo y su nieto desaparecidos de Caaguazú, donde se habla de criminales del Este. Ahora se afirma que la misma Asunción está realmente vulnerable.

Valga el ràpido pantallazo para mostrar a nuestros lectores que sino hay una reacción firme, severa, decida, para disminuir la inseguridad, los EPPs, los grupos mafiosos del Este, los rufianes de todos los colores, los malandros con todas sus mañas y las mafias de todas las latitudes tomarán todo, definitivamente todo, el territorio nacional para continuar dejando dolor, sangre y luto en el Paraguay.

¿Por qué todo es tan fácil para los ideólogos y actores de las muertes? ¿Por qué? ¿Qué pasa? Es tiempo de asumir una responsabilidad colectiva, de colocar con mayor fuerza el foco de las exigencias en los encargados de seguridad y buscar entre todos extirpar esta maldita y asesina violencia.