La diferencia viene del Siglo XVIII. Hablamos de los católicos y los masones. Ahora se conoce el propio Papa Francisco negó que un masón sea embajador Líbano ante el Vaticano.


 

“El Papa, coherente con la doctrina católica, rechaza al embajador masón propuesto por Líbano”. Así titula Infovaticana, una página católica que describe la realidad del momento. Agrega luego que Johnny Ibrahim tendría vinculaciones con el Gran Oriente francés. El propio Ibrahim ha reconocido su pertenencia a la masonería, aunque asegura no ser ya un miembro activo.

Francisco le dijo personalmente al primer ministro del Líbano, Saad Hariri, que no acepta la designación de su gobierno del diplomático Johnny Ibrahim como embajador ante la Santa Sede porque pertenece a la masonería, apunta por otro lado el diario argentino Clarin.

 

En tanto, el diario romano Il Messaggero reveló que el Papa le dijo personalmente al primer ministro del Líbano, Saad Hariri, quién lo visitó hace diez días en el Vaticano, que no aceptaba la designación de su gobierno del diplomático Johnny Ibrahim como embajador ante la Santa Sede porque pertenecía a la masonería. El premier se mostró sorprendido pero le dijo al Pontífice argentino que iba a resolver la cuestión “lo antes posible”.
Oficialmente el Vaticano no ha dicho ni una palabra sobre el tema. Es la primera vez en décadas que la Santa Sede rechaza otorgar el plácet a un embajador propuesto por uno de los países con los cuales mantiene relaciones diplomáticas por ser masón.

El diario libanés L’Orient Le Jour escribió que Ibrahim, que es cónsul de El Líbano en Los Ángeles, Estados Unidos, no negó haber estado vinculado con una logia masónica francesa, pero aseguró que “ya no formo parte de ella”.

Se sabe que el Pontífice es “profundamente hostil” a la masonería y que ha utilizado palabra muy duras contra esa organización. En noviembre de 1983, cuando gobernaba la iglesia San Juan Pablo II, la Congregación para la Doctrina de la Fe emitió un documento de condena contra las asociaciones masónicas.