Setsuko Thurlow de 85 años de la bomba atómica lanzada en 1945 por Estados Unidos sobre la ciudad nipona recogerá el próximo 10 de diciembre en Oslo el premio Nobel de la Paz junto a Beatrice Fihn (directora ejecutiva de la Campaña Internacional para Abolir las Armas Nucleares - ICAN).


Setsuko Thurlow de 85 años

Tenía 13 años cuando EEUU atacó su ciudad, es una figura destacada en la ICAN desde su creación en 2007 y ha jugado un “rol esencial” en las negociaciones en la ONU que llevaron en julio a la adopción de un tratado para prohibir las armas nucleares, apoyado por dos tercios de los países del organismo multilateral pero no por las potencias nucleares ni sus aliados.

Según la ICAN, que agrupa a 468 entidades y ONG en 101 países del mundo, Thurlow hace campaña durante más de siete décadas contra la bomba atómica y sus “poderosos discursos en conferencias diplomáticas y en aulas han inspirado a numerosas personas en el mundo para tomar medidas en favor del desarme”.

Otros dos supervivientes de bombas atómicas, que serán elegidos por la Confederación de Japón de Organizaciones de Sufridores de bombas A (atómica) y H (hidrógeno), también asistirán a la ceremonia de entrega del premio Nobel de la Paz en Oslo, así como supervivientes de pruebas nucleares.

Por su parte, Fihn, que vive en Ginebra y tiene una licenciatura de la Universidad de London, trabajó en el área del desarme durante la última década, en particular con la Liga Internacional de Mujeres por la Paz y la Libertad (LIMPAL).

Thurlow y Fihn pronunciarán conjuntamente el discurso de aceptación del premio Nobel.

El de la Paz es el único de los seis premios que se otorga y se entrega fuera de Suecia, en Oslo, por deseo expreso de Alfred Nobel, ya que en su época Noruega formaba parte del reino sueco.

La ICAN recibirá 9 millones de coronas suecas (943.784 euros, 1,1 millones de dólares) con que están dotados este año todos los Nobel.

Este destacado premio lo otorgan por “su trabajo a la hora de llamar la atención a las consecuencias humanitarias catastróficas de cualquier uso de armas nucleares y por sus esfuerzos enormes para lograr un tratado basado en la prohibición de tales armas”.

Los miembros de la ICAN en todo el mundo tomarán parte en actividades el próximo 10 de diciembre y renovarán su llamamiento para que los gobiernos firmen y ratifiquen sin retraso el tratado de prohibición de las armas atómicas. EFE