La inseguridad tiene que ver también con la poca institucionalidad. Ejemplo: 1/Hoy tenemos un fiscal con mandato vencido. 2/Hay una candidata para el cargo, pero que no tiene aún resolución Legislativa. 3/ Se crea por Ley la Dirección de Inteligencia, pero no le dan recursos para su vigencia.


 

Por Ignacio Martínez

Javier Díaz Verón hace tiempo está con el mandato vencido. Es decir, está y no está en el cargo. ¿Es posible construir un Ministerio Público serio en las actuales condiciones?. Una respuesta sincera es probable que responda que no.

Una terna para la Fiscalía General del Estado fue decidida por el Consejo de la Magistratura. El Ejecutivo optó por Sandra Quiñónez, pero hasta ahora no existe un sí concreto o el no formal para avanzar en la designación del nuevo titular del Ministerio Público. ¿Es bueno seguir con el atraso sobre el tema?. Una respuesta sincera es probable que diga que no.

Hace tiempo, por Ley, se creó la Dirección Nacional de Inteligencia para concentrar las informaciones del Estado sobre seguridad. Empero, no tiene recursos para ser operativa. ¿Es coherente aprobar nuevas instituciones para que quede en el cajón de los recuerdos?. Una respuesta sincera es probable que responda que no.

A esos tres puntos se debe agregar que en la era de la tecnología no se aprovecha dicho recurso para frenar la delincuencia. Amén, que no existen radares en Paraguay justo en la era satelital, al menos para saber de los sobre vuelos ilegales que al día se hacen todo el territorio nacional.

Por encima de los dimes y diretes, de los discursos que vienen y van, de las acusaciones recíprocas de culpabilidad, hay una realidad: La escasa acción para responder institucionalmente contra las mafias organizadas. Lo peor es que estamos en tiempo electoral, por lo que las promesas y excusas seguirán, así también esa violencia que deja temor, zozobra, dolor, sangre y luto en el Paraguay.

Ignacio Martínez
Periodista, consultor y exdirector de medios