Un grupo de parlamentarios y hasta de empresarios rurales alentaría la anulación de un título de propiedad a nombre de Eduardo Núñez de unas 10.000 hectáreas con seis mil hectáreas de bosque, hoy raleada por los marihuaneros. La propiedad, cuyo título original data de 1923, era de 56.000 hectáreas.


 

 

Por Efraín Martínez Cuevas
Tras la modificación de la ley por la cual en la región Occidental no se puede tener más de determinada superficie, la persona que heredara restos de aquellas tierras transfirió a sus descendientes totalizando casi 10.000 hectáreas. De esta superficie, afirma el propietario, unas seis mil hectáreas estaban cubiertas de bosques que por ley no podían tocar.

Al sentirse amenazados por la ocupación de la tierra, a través de grupos de productos de supuestos campesinos sin tierra y al tener noticias de la supuesta invasión de plantadores de marihuana en el bosque, miembros de la familia Núñez abordaron un avión y sobrevolaron el bosque notando y fotografiando numerosos claros abiertos por los marihuaneros y donde tienen cultivos de marihuana.
Por fotografías distribuidas por los propietarios de las tierras se nota la presencia de taladores de montes que al robar los rollos de madera dedicarían los claros a sembrar el alucinógeno. Acá en una de las imágenes, dos hombres aguardando el momento propicio para ingresar al bosque para talar los rollos (Foto tomada por el propietario del bosque).

Ignacio Martínez
Periodista, consultor y exdirector de medios