Ñanduti Digital, cada tanto, irá recordando algunos hechos que ganaron espacio en su momento y luego pasaron al olvido. Hoy preguntamos qué pasó con el tema de la secretaria vip y del suboficial con mucho poder adquisitivo. Las publicaciones buscan refrescar sobre casos emblemáticos, que, posiblemente, en menor o mayor grado, siguen dándose a nivel nacional.


 
En su tiempo fue la noticia. Es que una secretaria que gané cerca de 30 millones de guaraníes era un golpe duro a médicos, enfermeras, maestras y otros funcionarios y para la ciudadanía en general. Tampoco podía pasar desapercibido que un suboficial tenga varias propiedades y encima coleccione automoviles. Ambos puntos citados eran, y son, una afrenta a la razón y al equilibrio presupuestario.

Aunque hay silencio actualmente sobre ambos casos, son signos de una enfermedad que posiblemente continúa en la admnistración pública. Sólo hacemos la advertencia, pues de seguir ese mal endémico del despilfarrro, lo más probable es que es la pobreza se mantenga alta y con ella crezca aún más la inseguridad.
Hoy que se vive otro período electoral es bueno alentar a que la función pública sea reivindicada. De lo contrario, la institución que se irán consolidando, cada vez mas, será la corrupción, con su eterna compañera permisiva que es la impunidad. Por la salud pública, parece sensato entonces volver a preguntarnos qué pasó con el caso de la secretaria Vip, o las secretarias vip, como el de la Contraloría General de la República y cómo está el tema del suboficial millonario a costa del combustible.