Mediante un operativo integral encabezado por la Secretaria de Políticas Lingüísticas (SPL), Paraguay busca evitar la desaparición del idioma de la lengua guaná, hablada por algunos miembros de una comunidad de un centenar de personas que viven en el distrito norteño de distrito de San Lázaro, departamento de Concepción.


Modesta Sosa y Lucia Martínez, son dos de las cuatro únicas personas que hablan el guaná puro e imparten clases a niños y adultos. Foto IP Paraguay

Matías Medina, técnico de la Dirección General de Documentación de la Secretaria de Políticas Lingüísticas, explicó que emprendieron el operativo para la documentación y revitalización de modo a implementar una metodología que permita usar nuevamente la lengua, que ya es casi nula en la población joven de la comunidad.

La documentación se realiza mediante audiovisuales y grabaciones de audios, y como la lengua es ágrafa se está realizando un trabajo con la colaboración de lingüistas especialistas para poder contar con una grafía de la mencionada lengua.

Los Guaná son originarios del Chaco paraguayo pero con los años se trasladaron hasta el departamento de Concepción, específicamente en el distrito de San Lázaro, distante a más de 600 kilómetros de Asunción.

Antiguamente conocidos como Kaskiha, pertenecen a la familia lingüística de los Enlhet Enelhet o Maskoy, y constituyen uno de los grupos que sufrió en mayor grado la transculturación, debilitando la cultura propia y la lengua, que se encuentra en peligro de extinción.

En la comunidad ubicada en San Lázaro se encuentran unas 26 familias, conformado por un número aproximado de 120 personas.

“La otra partida de los Guaná que quedaron en el territorio chaqueño, en la zona de Puerto Casado, Puerto Sastre, han ido formando otras comunidades de la misma familia lingüística que en este caso son los pueblos Toba, Sanapaná, Angaite, incluso, a través de esa unión se forma una variedad de lengua, que ya no es la pura”, explicó Medina.

Advirtió que en esta región, al ser la lengua Guaná un poco más débil que las demás por su cantidad de hablantes, está siendo totalmente influenciada, principalmente por la lengua Sanapaná y la de los Toba.

Asimismo habló de un proyecto de documentación con el pueblo Manjui, que viven en la zona del Chaco, en el departamento de Boquerón, además de otros pueblos indígenas cuyas lenguas están en peligro de extinción.

Diccionario trilingüe en guaná, español y guaraní será lanzado el próximo año

A su turno, Ramo Barboza, jefe de la Dirección de Documentación de Lenguas Indígenas, recordó que en el 2013 llegaron por primera vez hasta la comunidad de los Guaná, con el objetivo de trabajar en la documentación y revitalización de lengua, trabajo que se vienen encarando hasta la actualidad.

Tras contar con la aprobación tanto del líder como de los demás integrantes, se inició el diagnóstico para saber en qué situación se encontraba la lengua y, posteriormente, la SPL solicitó apoyo de otras instituciones para documentar y revitalizar la lengua de forma integral.

Barboza explicó que recibieron el apoyo del lingüista estadounidense Nicolás Gynan, quien trabajó en tres oportunidades con la comunidad, para contar con un diccionario de más de mil vocablos que describen elementos de la naturaleza, objetos, acciones, saludos y otras palabras de uso común. Anunció que el diccionario trilingüe en guaná, español y guaraní será lanzado el próximo año.

Modesta Sosa y Lucia Martínez son dos de las cuatro únicas personas que hablan el guaná puro y que imparten clases los sábados y domingos, con el objetivo de que la lengua no desaparezca.

Son un número aproximado de 25 niños en edad escolar los que participan de este proceso de aprendizaje, los sábados de 08:00 a 10:00 y de 09:00 a 11:00 para los adultos, los domingos. En las clases enseñan a pronunciar palabras de uso común, objetos, entre otros.

Las dos mujeres, además de oficiar de docentes en su comunidad, se dedican a elaborar artesanías que las comercializan en el distrito de Vallemi, en el departamento de Concepción.

Comentaron que una de las costumbres que los diferencias de los “blancos”, como ellos le denominan a los no son nativos, es el hecho de que se alimentan dos veces al día y no tres.

En relación a las clases que desarrollan, Lucia Martínez sostuvo que muchos de los niños ya están aprendiendo a pronunciar las palabras, por lo que dijo que el proceso está dando resultados muy positivos.

Asimismo, a través del teatro, los niños y jóvenes aprenden sobre la lengua de una forma más dinámica e interactiva. El año pasado se había presentado una obra donde estaban involucrados los miembros de la comunidad, en la sede de la Gobernación de Concepción y para diciembre se prevé replicar la actividad, en la localidad de Vallemí.

El pueblo guaná es una de las 19 etnias indígenas presentes en Paraguay, divididas en cinco familias lingüísticas diferentes. IP