El presidente del Gobierno español pidió una participación "masiva" en las elecciones catalanas del 21 de diciembre para abrir una nueva etapa de tranquilidad y normalidad tanto en la región de Cataluña como en toda España, y que contribuya a la recuperación económica.


Mariano Rajoy.

Para frenar el proceso independentista en Cataluña, Rajoy destituyó el 27 de octubre a todo el anterior gobierno catalán y convocó elecciones regionales, entre otras medidas, al amparo del artículo 155 de la Constitución española.

El Parlamento catalán votó ese día a favor de una declaración unilateral de independencia, después del referéndum ilegal de “autodeterminación” del 1 de octubre convocado y organizado por los exgobernantes catalanes.

En respuesta a varias preguntas de la oposición, el jefe del Ejecutivo dijo en el Congreso de los Diputados que “las cosas están funcionando bien” en Cataluña con las medidas tomadas por Gobierno.

Al mismo tiempo, evitó entrar en “elucubraciones” sobre si estaría dispuesto a aplicar ese artículo de nuevo si los independentistas catalanes ganaran las elecciones y prosiguieran con los mismos planes soberanistas.

A su vez, fuentes gubernamentales indicaron que las medidas vigentes tomadas según las previsiones constitucionales se desactivarán el mismo día en que tome posesión el nuevo gobierno de Cataluña, una vez celebradas las elecciones regionales y constituido el Parlamento catalán.

Si se pensara aplicar de nuevo el artículo 155 de la Constitución, que permite al Gobierno intervenir cuando una comunidad autónoma incumple las leyes, tendría que iniciarse otra vez todo el procedimiento, y contar nuevamente con la autorización del Senado, como es preceptivo.

No obstante, el Ejecutivo subraya que esto es pura “teoría política” y no hay ninguna previsión sobre hipotéticos escenarios políticos tras el 21 de diciembre. EFE