El presidente norteamericano exhortó al régimen norcoreano a sentarse en una mesa de diálogo.


En un nuevo giro en su conflictiva relación con Corea del Norte, el presidente norteamericano, Donald Trump, dijo ayer que está dispuesto a negociar con el régimen de Kim Jong-un, y exhortó a Pyongyang a sentarse “a la mesa” y “llegar a un acuerdo”.

En su primera jornada en el sur de la península coreana, Trump desde Seúl presionó a Pyongyang para que abandone su plan armamentista nuclear, pero en tono optimista insinuó confiado, aunque vagamente, que “al final, todo se resolverá”. Y si bien dijo que Estados Unidos podría utilizar la fuerza militar si fuera necesario, se mostró más partidario que nunca de gestionar las crecientes tensiones mediante la diplomacia.

“Tiene sentido que Corea del Norte se siente a la mesa y llegue a un acuerdo que sea bueno para la gente de Corea del Norte y para el mundo”, dijo Trump durante una rueda de prensa junto con el presidente de Corea del Sur, Moon Jae-in. “Sí veo algo de movimiento”.

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Brindis de Trump en Seúl, junto a su par surcoreano.

Aunque no dio ninguna especificación, Trump aseguró que ve “mucho progreso” en relación a Corea del Norte. Al mismo tiempo destacó las opciones militares de su país, señalando que en la región se habían desplegado tres grupos de portaaviones y un submarino nuclear.

También anunció que Corea del Sur -un aliado clave en Asia donde están estacionados 28.500 soldados estadounidenses- adquirirá una gran cantidad de armas estadounidenses, “ya sean aviones, misiles o lo que sea”.

“Corea del Sur pedirá miles de millones de ese material, lo que para ellos tiene mucho sentido y para nosotros significa empleos y la reducción de nuestro déficit comercial con Corea del Sur”, afirmó Trump.

Moon, por su parte, calificó de “esencial” la compra de armas, y añadió que Seúl había acordado entablar negociaciones para adquirir material estadounidense estratégico con el fin de reforzar la capacidad de defensa de su país.

En los últimos meses debido al lanzamiento de cohetes norcoreanos y sus supuestos avances en el arsenal nuclear, Trump y Kim tuvieron una agresiva escalada retórica, desde la promesa de “una lluvia de fuego” que hizo el régimen norcoreano hasta las burlas al “hombre-cohete”, del jefe de la Casa Blanca.

Aunque Trump utilizó ayer un tono diferente, recordó que el gobernante norcoreano “amenaza millones y millones de vidas de forma muy innecesaria”.

La visita de Trump a Seúl estuvo acompañada de numerosas manifestaciones contra su política y otras proestadounidenses. Mientras que cientos de personas protestaban cerca del Palacio Presidencial en el centro de la ciudad, otro grupo saludaba la llegada del visitante y exigía mano dura con Pyongyang.

Fuente: LN.ar