¡ Horror! Un día como hoy, 9 de noviembre de 1938, ocurría la primera gran matanza organizada por los nazis contra los judíos, conocida como la "Noche de los Cristales Rotos". Fue durante la que unas miles de sinagogas, comercios y viviendas de judíos fueron dañadas o destruidas. Miles y millones fueron asesinados en los llamados campos de concentración.


A doctor (centre) of the 322nd Rifle Division of the Red Army, with a group of survivors at the entrance to the newly-liberated Auschwitz I concentration camp, Poland, January 1945. The Red Army liberated the camp on 27th January 1945. Above the gate is the motto 'Arbeit macht frei' ('Work brings freedom'). (Photo by Fine Art Images/Heritage Images/Getty Images)

 

Ese fue el comienzo para que fueran detenidas, internados y asesinadas miles de persona en los campos de concentración, donde durante los años siguientes fueron eliminados seis millones de personas. Hoy, en pleno 2017, tantos años después la intolerancia se mantiene….. Las expresiones del docente Silvio Piris contra el diputado Hugo Rubin es un ejemplo de eso.
Los historiadores recuerdan que la operación se realizó en dos partes: primero pequeños escuadrones de nazis rompieron las ventanas de prominentes negocios judíos. “Se deben seleccionar a los judíos más adinerados”, era la orden expresa. Luego todos los negocios fueron marcados con signos especiales, con el fin de facilitar la destrucción posterior, y cerca del mediodía los escuadrones originales fueron complementados por otros grupos que entraban en los negocios.

“Todo lo que se pueda contar sobre ello es inofensivo comparado a lo que en realidad ha ocurrido”, dijo entonces una mujer judía, cuyas evocaciones guarda ahora como documentos históricos la Oficina Central de Información Judía. Otro testigo de Düsseldorf contó cómo los judíos fueron “sacados y arrastrados de sus camas en pijamas y camisones de dormir” y forzados “a caminar descalzos sobre los cristales rotos”. Más de 400 personas fueron baleadas o asesinadas a golpes, mientras otros (familias enteras) se suicidaron antes de que las SS llegaran a su domicilio.

Charlotte Knobloch, en su momento como presidenta del Consejo Alemán de Judíos, superviviente del terror nazi, llegó a recordar a la cadena Deutsche Welle haber sufrido en carne propia la infame Kristallnacht: iba de la mano de su padre el 9 de noviembre de 1938 cuando vio que un automóvil los esperaba a la puerta de la casa del familiar a donde se dirigían. Al abrirse la puerta de la casa, el tío -con manchas – de sangre en la cabeza- fue metido a golpes en el vehículo. Charlotte fue rápidamente evacuada de la ciudad.

Sólo para mover la imaginación, unos 30.000 fueron arrestados y a lo largo del día siguiente en una jornada que marcó el inicio de la maniobra de persecución y aislamiento de los judíos y el primer paso hacia el Holocausto. Muchos de los judíos que pudieron permitírselo buscaron la forma de emigrar y otros buscaron desesperadamente asilo en las embajadas extranjeras, aunque muchos no lo obtuvieron. La inmensa mayoría pereció en campos de exterminio.