EEUU arremetió contra Venezuela durante una reunión en la ONU, a la que no asistieron Rusia y China en un gesto de respaldo al Gobierno de Nicolás Maduro.


Tras intentar sin éxito el pasado mayo introducir la cuestión en la agenda del Consejo de Seguridad de la ONU, el Gobierno estadounidense organizó hoy una reunión informal de este órgano para volver a poner sobre la mesa los supuestos abusos de Maduro y la necesidad de una reacción internacional.

El movimiento fue calificado como un “acto hostil” por Venezuela, que recibió el apoyo de Rusia y China, dos de las potencias permanentes del Consejo de Seguridad, que optaron por boicotear el encuentro.

Frente a la postura de EE.UU. y sus aliados, Rusia, China y otros países consideran que Venezuela no representa un peligro para la paz y la seguridad internacional y, por tanto, queda fuera del mandato del Consejo de Seguridad.

La embajadora de EE.UU. ante la ONU, Nikki Haley, denunció hoy que Venezuela es cada vez más “un narcoestado violento” que supone una amenaza para “la región, el hemisferio y el mundo”.

“La situación que se está desarrollando en Venezuela es mucho más que una tragedia humana. La crisis en Venezuela hoy plantea una amenaza directa a la paz y seguridad internacional”, defendió.