¿Creer o no? La información, al menos, viene de una institución creible: la Organización de Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO). Dicho órgano señala que los precios mundiales de los alimentos descendieron 1,3 por ciento en octubre de este año respecto al mes precedente.


 

La entidad internacional apunta que la caída en las cotizaciones es de un 27 por ciento en comparación con el nivel máximo histórico alcanzado en 2011. A pesar del descenso experimentado en octubre, los precios actuales son 2,5 por ciento superiores a los del mismo período en 2016.
Según la FAO, los lácteos bajaron un 4,2, por primera vez desde mayo; el aceite vegetal también cayó un 1,1 por ciento y la carne un 0,9. El azúcar cayó un 0,7 por ciento, afectado por el debilitamiento de la moneda de Brasil, el mayor exportador, además de las perspectivas de cosechas más abundantes de remolacha en la Unión Europea y una mayor producción de Rusia.
El informe incluye también datos sobre oferta y demanda de cereales e indica que la producción e inventarios mundiales del mismo prevén niveles récord para 2018. Argumenta al respecto que la producción mundial en 2017 superará el máximo del año anterior por un pequeño margen y que los niveles récord estarán dados por los incrementos previsibles en América del Sur y África austral.