Un día como hoy, 15 de noviembre de 1628, muere Roque González de Santa Cruz. Fue un religioso presbítero y mártir criollo asunceno, fundador de varias misiones y reducciones jesuíticas, proclamado santo por el papa Juan Pablo II en el año 1988.


 

Con solo 22 años fue ordenado sacerdote por Hernando de Trejo y Sanabria, obispo de Córdoba. Tiempo después nombrado párroco de la catedral de Asunción. En 1609 abandonó su trabajo como párroco de Asunción e ingresó a la Compañía de Jesús, comenzando su labor como misionero evangelizador.

El 25 de marzo de 1615 fundó la Reducción de Nuestra Señora de la Anunciación de Itapuá, la que luego en 1621 se trasladará a lo que es la actual ciudad de Encarnación, en el actual departamento de Itapúa (Paraguay), del cual es la capital.
En 1619 fundó la reducción de Nuestra Señora de la Inmaculada Concepción (hoy Concepción de la Sierra). En 1627 fundó la reducción de Nuestra Señora de la Candelaria, en Caazapaminí (actual territorio brasileño). Después fundó la reducción de San Javier sobre la costa del río Uruguay. Sobre ese río se extendió hacia el sur, fundando la Reducción de Yapeyú, en la actual provincia de Corrientes (Argentina), de gran importancia por ser la ciudad natal del militar José de San Martín (1778-1850).

Desde Yapeyú partió hacia tierras adentro en el sur del actual Brasil, fundando las reducciones de San Nicolás (hoy São Nicolau);1 Asunción del Iyuí y Caaró. Justamente en la zona de Iyuí, tenía grandes diferencias con el cacique Ñezú, y fue así que el día 15 de noviembre de 1628, esta reducción es destruida y son asesinados tanto el padre criollo Roque González de Santa Cruz junto al padre español Alonso Rodríguez Olmedo en Caaró, otro misionero. La misma suerte corrió el jesuita Juan del Castillo, también español, que fue asesinado dos días después, el 17 de noviembre de 1628.

Los cadáveres fueron arrojados a la hoguera, pero, según se cuenta, el corazón de Roque (que milagrosamente quedó intacto), les habló haciéndoles ver lo que habían hecho. Su corazón y el hacha con la que lo habían matado fueron trasladados a Roma, los cuales volvieron y, tras un corto período por la Argentina, fueron llevados a la Capilla de los Mártires (Colegio Cristo Rey) en Asunción, que es donde actualmente se encuentran.

El 28 de enero de 1934 fue beatificado, junto con sus compañeros mártires y el 16 de mayo de 1988 el Papa Juan Pablo II lo proclamó como Santo Mártir paraguayo en una ceremonia realizada en Asunción, capital paraguaya2 junto con los mártires y hasta entonces beatos Juan del Castillo y Alfonso Rodríguez Olmedo. Resulta ser así el primer santo criollo.
San Roque González de Santa Cruz es fundador de las actuales ciudades de Posadas, en la Argentina, y de Encarnación. El puente que une estas dos ciudades lleva su nombre en honor a su labor y dedicación por esta región rioplatense. Existen además sendos colegios católicos en ambas márgenes del río Paraná con su nombre.

Ignacio Martínez
Periodista, consultor y exdirector de medios