La ONG Personas por el Trato Ético de los Animales (PETA, siglas en inglés) condenó el empleo en Tailandia de elefantes como entretenimiento del turismo, después de que ayer un paquidermo matase a su cuidador.


“Prevenir que los elefantes maten a más humanos es tan simple como no obligar a estos animales inteligentes a llevar a gente sobre su lomo o a participar en fotos o en otras actividades ‘vacacionales'”, dijo en un comunicado el vicepresidente de las campañas internacionales de PETA, Jason Baker.

El último suceso con elefantes en Tailandia ocurrió ayer en el zoo de Chiang Mai (norte), cuando Somsak Riangngern, de 54 años, murió golpeado por el elefante que cuidaba desde hacía alrededor de una década.

El elefante Phlai Ekasit, un ejemplar macho de 32 años de edad que había participado en cinco películas y estaba acostumbrado a ver seres humanos, era de temperamento tranquilo, pero el lunes sucedió una “tragedia impredecible”, según la dirección del zoo.

“Elefantes como Phlai Ekasit son seres inteligentes y sensibles que sufren un estrés extremo en los zoos, donde afrontan una vida de frustración, encierro y soledad”, indicó Baker.

“Volverán a golpear si les continuamos negando la oportunidad de elegir una compañera, criar un hijo y deambular por vastos territorios como harían en estado salvaje”, añadió el activista.

El sector turístico de Tailandia emplea a 2.198 elefantes, según datos de la asociación Protección Mundial para los Animales (WAP, siglas en inglés). EFE