Según una investigación de Unesco Mujer, Ciencia y Tecnología en América Latina, revela en el estudio de “Infancia, Ciencia y Tecnología: un análisis de género desde el entorno familiar, educativo y cultural" cómo los chicos construyen durante los primeros años de escolaridad su relación con estas disciplinas y cómo inciden los estereotipos y sesgos de género.


El estudio, realizado entre abril y octubre de 2017, consistió en entrevistas a 180 niñas y niños entre 6 y 10 años de las ciudades de San Pablo, Brasil, Ciudad de México y Ciudad Autónoma de Buenos Aires, pertenecientes a sectores socioeconómicos medio, medio-bajo y bajo, de escuelas públicas y privadas. Asimismo padres y docentes fueron estudiados a través de focus groups y cuestionarios cuantitativos, donde se analizó cómo estos adultos influyen en la relación de las niñas con las disciplinas.

Las carreras STEM y capacidades afines, son muy requeridas en el mercado laboral, donde hay más demanda de talentos que egresados y estudiantes. Y es recurrente la preocupación por la escasa presencia femenina en estas disciplinas y forma parte de las metas de los objetivos del Desarrollo Sostenible de Naciones Unidas (agenda 2030), que impacta de forma negativa en la productividad y competitividad económica de los países. Gobiernos, organizaciones sociales y empresas están emprendiendo iniciativas para atraer a las mujeres hacia carreras y puestos de trabajo técnicos.

En las tres ciudades estudiadas, la mayoría de los padres y madres consideran a las disciplinas STEM, “las profesiones del futuro”. Sin embargo, no las conocen bien. En la Ciudad de Buenos Aires, ingeniería es la disciplina que reconocen con mayor facilidad, en particular la civil y mecánica.

La investigación, liderada por Gloria Bonder, directora de la cátedra regional UNESCO Mujer, Ciencia y Tecnología en América Latina (FLACSO-Argentina), indica que niñas y niños relacionan a las disciplinas STEM con actividades determinadas y no con profesiones. Entonces, vinculan a la ciencia con los experimentos de laboratorio, a la tecnología con computadoras, a la ingeniería con la construcción de edificios y a las matemáticas con la enseñanza.

Además, 9 de cada 10 niñas vinculan a la ingeniería con afinidades y destrezas masculinas. Sin embargo, todos los niños opinan que las disciplinas STEM pueden ser desempeñadas tanto por varones como por mujeres. En CABA, el interés de las niñas por las matemáticas disminuye a medida que avanzan en el trayecto escolar. Un 30% de ellas indica que, lo que menos le gusta del colegio, son las matemáticas. Entre los 9 y 10 años ese porcentaje aumenta a 40%.

Fuente: La Nación