Cuando el consumidor adquiere un producto defectuoso como las luces de navidad de mala calidad, se expone a numerosos peligros, tales como incendios o electrocuciones. En este tiempo de fiestas donde es muy común utilizar estos artefactos, es fundamental comprarlos en lugares reconocidos y especializados en electricidad para prevenir riesgos en los hogares.


En Paraguay, el mayor consumo de energía eléctrica se da por medio de artículos de baja calidad que a su vez representan reducida durabilidad. Un ejemplo de esta realidad, son las luces de navidad que al momento de querer reutilizarlas, ya no funcionan.

Los peligros a los que se pueden exponer las personas al adquirir luces de navidad de baja calidad son el sobrecalentamiento y su derivación en incendios. Estos casos se dan generalmente cuando un arbolito de navidad de plástico o de PVC entra en contacto con artefactos defectuosos.

“Las luces de navidad que no son de buena calidad pueden sobrecalentarse y derivar en incendios, al estar en contacto con materiales inflamables como los arbolitos de navidad, que generalmente son de plástico o de PVC”, aseguró el Ingeniero Robert Duarte, Gerente de Labsol.

Agregó que, en lo que respecta a la electrocución, las partes con tensión o partes vivas pueden quedar expuestas y las personas, especialmente los chicos, pueden entrar en contacto con ellas y tener desenlaces lamentables.

Un consejo clave es encender las luces solamente cuando hay personas en la casa, no es recomendable dejarlas conectadas cuando los miembros de la familia están durmiendo o fuera del hogar. Asimismo, si es que hay chicos se debe tener un especial cuidado de no dejar estos artefactos al alcance de ellos.

“Como las guirnaldas son muy llamativas, los niños tienen una gran tendencia a querer tocar o manipularlas porque se prenden y se apagan o cambian de colores y les llama la atención”, comentó Duarte.

Por otro lado, si las luces de navidad son de buena calidad, se recomienda guardarlas de forma adecuada, poniéndolas en una caja y no dejarlas en lugares húmedos. Teniendo en cuenta estas consideraciones, el Ingeniero Duarte afirmó que podrían durar por lo menos 4 a 5 años.