Nos dejó un tremendo proculsor de la música paraguaya. Hablamos de Santos Lima, quien falleció a consecuencia de una falla cardíaca. Fue autor de tantos conocidos temas que forman el patrimonio de nuestra música popular. El músico será velado en la Asociación de Músicos del Paraguay. Con su partida, el folklore está con dolor y tristeza.


 

El maestro nació en Barrio Obrero de Asunción y se inició ejecutando la guitarra pero finalmente fue decantándose por el acordeón a piano que le valió un amplio reconocimiento internacional como intérprete. Su carrera como músico quedó reflejada en varias biografías publicadas. Más datos sobre él se puede leer en www.musicaparaguaya.org.py

Su padre, músico que sacaba hermosas melodías de su violín, al inicio del año 1947 procedió a inscribirle en el Ateneo Paraguayo para tomar lecciones de violín con el prestigioso maestro europeo Alfred Kamprad, quien residía en nuestro país; pero lastimosamente luego de su primera lección se desencadenó la triste guerra civil del `47, que trajo tanto dolor y muerte a los hermanos paraguayos.

No obstante, al año siguiente, su padre le regaló una guitarra, pero recién en el año 1953 se manifestó como un torrente su vocación por la música, eligiendo como instrumento musical el acordeón a piano y tomando lecciones con su propio padre. Adquirió los conocimientos de teoría y solfeo con la profesora Bella Giménez, hija del maestro Remberto Giménez, en tanto que los estudios de armonía los hizo con los maestros Carlos Dos Santos, Luis Cañete y César Medina; dirección coral con David Sudermann y el profesorado superior de canto con Sofía Mendoza.

Corría el año 1955 cuando nació en él la vena de compositor de temas populares, siendo “Mi Serenata” una de las más difundidas, pues figuraba entre las más ejecutadas, junto a “Ñande Rogami”, de Ignacio Melgarejo y “Apytávo che Añomi”, de Ramón Mendoza y Eulogio Ayala Recalde, según una nota publicada en la Revista FA-RE-MI de aquella época. El tema “Mi Serenata”, fue grabado por primera vez por la Gran Típica Orrego, cantando Wilfrido Pratt Godoy y Héctor Vidal, fue una grabación no comercial hecha en Radio Nacional del Paraguay en 1958; poco tiempo después grabó en Buenos Aires Juan Carlos Soria y su Conjunto, con los arreglos de Virgilio Centurión, ya como grabación comercial; y en mayo de 1961, se realizó una nueva grabación en San Pablo, Brasil, con la Folclórica de Eulogio Ayala Recalde, los arreglos del propio Santos Lima y la voz de Isaac Ortiz.

Santos Lima es autor de otros conocidos temas que forman el patrimonio de nuestra música popular, como “Hora lo Mitâ” y “Penumbra”, grabados por la Orquesta de Ritmos Internacionales de Lorenzo Álvarez, de la que Lima fue integrante. El maestro Lorenzo Álvarez, lo nombró como vicedirector de la orquesta, encomendándole la tarea de los arreglos en el área de repertorios modernos. Siguiendo esta temática, “Penumbra”, fue realizada en ritmo de samba-canción, ritmo muy de moda por aquellos tiempos, cuando la Orquesta de Ritmos Internacionales hacía sus presentaciones en vivo, vocalizada por Alcides Roa, quien a la sazón, juntamente con Ricardo Ortiz, cantaba con la Orquesta de Lorenzo Álvarez en la desaparecida ZP 20 Difusora Mariscal López, de Manuel Chamorro Damus.

Luego de esta inolvidable experiencia en la carrera profesional de Santos Lima al lado de tan importante maestro, llegó el tiempo de formar su primera orquesta, “Los Románticos del Paraguay”, también de ritmos internacionales y que dirigió juntamente con el maestro Arturo Pereira. Con esta orquesta grabó por vez primera “Penumbra”, en un material que contenía además “Hora lo Mitâ”, “Distancia” y “Amor Feliz”, en los Estudios Guarania del recordado Jorge “Coco” Urdapilleta, para el Sello Panambí en el año 1961. En el segundo material grabado con su orquesta, se encontraban “Aquella Mañana”, “Evocando tu Recuerdo” y “Vida Mía” del propio Santos Lima; cantados por el tenor Isaac Ortiz, incluyendo además una selección de melodías paraguayas en ritmo de beguine, de manera que fuera bailable.

Unos años después, a instancias de “Coco” Urdapilleta, conformó una agrupación muy especial denominada “Los Grandes del Folclore”, que aglutinó a Eladio Martínez en guitarra, Enrique Samaniego en el arpa, Hugo Loncharich en el bajo y las voces del dúo Brítez-Díaz. Grabaron así un material que incluyó: “Che Valle Mi”, “Serenata Okára”, “Nonita” y “Ka’i Ñehe`y”, este último tema de la autoría de Santos Lima. En la misma década, Santos Lima creó la Orquesta Los Hidalgos, con algunos instrumentos electrónicos, popularizando las denominadas “Selección de Polcas” de temas populares, estilo que luego sería adoptada por varias orquestas y conjuntos de nuestro país.

En 1966, una composición de Santos Lima, “Al Volverte a Ver Asunción”, fue elegida para participar del Primer Festival de la Canción Latinoamericana, organizada con éxito por la Dirección General de Turismo en nuestra capital; esta canción fue defendida por Alberto de Luque, quien en ese entonces regresó esporádicamente al Paraguay como un consagrado artista, y ganó el premio al mejor intérprete para nuestro país con dicha composición.

Con su Orquesta Los Hidalgos de gira por el Brasil, estando en Campo Grande compuso “Lo Mitâme Guarâ”, dedicada a la colonia paraguaya afincada en Matto Grosso do Sul, Brasil.

En 1967 se inscribió como alumno del Conservatorio Municipal de Canto, fundado y dirigido por la profesora Sofía Mendoza, egresando en 1971 como Profesor superior de canto. En tanto que, al año siguiente, integró como cantante la primera Orquesta de Cámara Municipal, participando del Primer Festival Mundial del Folclore realizado en Guadalajara, México. En los años siguientes, realizó varios conciertos de canto en el Teatro Municipal “Ignacio A. Pane”.

En 1981, Santos Lima cumplió sus Bodas de Plata con la música, y con ese título lanzó un LP con un hermoso y variado repertorio. En ese mismo año, tuvo una importante experiencia espiritual con el Hacedor del Espíritu, entrando en la etapa de composiciones musicales de alabanza y adoración al Todopoderoso, con temas tales como: “Solo en Ti Señor”, “Por tu Gracia Salvo Soy”, “Un Hijo de Dios”, y musicalizó varios pasajes bíblicos como los Salmos 51 y 103, y Efesios 3:20.

En conmemoración del Cincuentenario de la Guerra del Chaco, grabó un material bajo el rótulo de “Canto a Mi Patria”, el cual fue declarado como Obra Útil, por el Ministerio de Educación y Cultura, conteniendo los temas “Chaco Boreal”, “Boquerón”, “Canto a la Independencia”, “Himno al Mariscal López”, “Qué Linda es mi Bandera”, “Acosta Ñu”, “Paraguaýpe”, “1º de Marzo”, entre otros.

Este incansable cultor de nuestra música, al llegar al década del `90, se dedicó de lleno a la docencia, realizando un Festival Anual de Clausura, durante seis años consecutivos con sus alumnos en la ciudad de Capiatá. Ya en marzo de 1998, el maestro Luis Szarán, dentro del Ciclo de Música Paraguaya lo invitó a dirigir la OSCA, con sus propios arreglos de nuestra música folclórica.
Actualmente integra el Directorio de APA, desempeñándose como Tesorero, y continúa paralelamente con su actividad de docente en el plano musical. Resaltamos que en agosto de 2003 se presentó en Turista Róga, con un grupo denominado “Reencuentro”, con el que anhela lograr un verdadero reencuentro con el público, la música, los ideales de la patria y sobre todo un reencuentro entre todos los paraguayos que ansían y toman el compromiso de legar un destino mejor a nuestro sufrido pueblo, mediante el amor al prójimo, contando para ello con la ayuda de Dios.

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