El defensor, que llega procedente del Palmeiras brasileño por €11.8 millones (unos US$14 millones), firmó este jueves un acuerdo que lo unirá al conjunto catalán por lo que resta de la actual temporada y cinco años más.


Mina se convierte en el primer colombiano en ser jugador del Barcelona, tras el infructuoso intento de Lauro Mosquera en 1964.

Mosquera llegó a jugar un amistoso con la camiseta azulgrana contra el Sabadell, pero no convenció al técnico de la época, César Rodríguez, y nunca llegó a debutar oficialmente con el primer equipo.

Puede ser que el resultado del partido, que perdió el Barcelona 4-2 pudo haber influido en la decisión.

El reto

Mina nació en la localidad de Guachené, en el Cauca, el 23 de septiembre de 1994.

Inició su carrera profesional con el Deportivo Pasto, del cual pasó al Santa Fe y de allí llegó al Palmeiras.

Con 22 años logra el gran salto al fútbol europeo para defender la última línea de uno de los grandes del fútbol español, responsabilidad que lo tendrá expuesto bajo la lupa de la crítica de la afición y la prensa.

En particular por el antecedente que supone el paso de sus compatriotas por el Real Madrid, club en el que nunca ha podido triunfar un futbolista colombiano.

El que estuvo más cerca fue James Rodríguez, pero incluso él salió por la puerta de atrás de la “casa blanca” pese a completar dos años a gran nivel.

El contrapeso en la balanza lo pone Radamel Falcao, quien en base a goles se reservó un lugar en el corazón y memoria de los aficionados del Atlético de Madrid.

Su juego

Con una estatura de 1,95 metros, Mina se convierte en el jugador más alto en las filas del conjunto catalán, característica que influyó para que el cuerpo técnico del Barça se decantara por sus servicios.

“Llega al FC Barcelona para reforzar el eje de la defensa. Lo hará con su corpulencia y altura, de 1’95 metros, pero también con unas condiciones que le hacen ser un central rápido y técnico”, explicó el club en un comunicado en su página de internet.

“Todo ello para destacar en el juego aéreo, faceta donde el central colombiano, que llega procedente del Palmeiras, aprovecha su imponente físico para hacer goles”, agregó.

Mina dio sus primeros pasos como portero, pero decidió adelantarse unos metros en el campo para participar más en el juego.

Aguerrido en la marca, logra proyectarse hacia el ataque gracias a un buen dominio en el balón. Sus incursiones en el área rival suelen generar peligro, como lo demuestran sus nueve goles con la camiseta del Palmeiras y más de 20 en su corta carrera como profesional.

Una característica que esperan ver los aficionados azulgranas, en especial por las llamativas celebraciones del defensa central.

La llegada de Mina refuerza una zona del campo que sigue siendo liderada por Gerard Piqué y secundada por el francés Samuel Umtiti y el belga Thomas Vermaelen.

Sin embargo, su presencia también parece suponer el fin de la carrera del argentino Javier Mascherano como jugador del Barcelona, camiseta con la que disputó más de 200 partidos en los casi ocho años que estuvo en el Camp Nou.

En ese tiempo conquistó cuatro ligas de España, cuatro Copas del Rey, dos Ligas de Campeones y dos mundiales de clubes, además de ganar por partida doble la Supercopa de Europa y tres veces su versión española.

Si Mina logra la mitad de esos trofeos, su fichaje será considerado todo un éxito.

Fuente: BBC