Alrededor de un millar de familias han sido desplazadas de sus hogares en Asunción a causa de la crecida del río Paraguay y comenzaron a instalarse en albergues o en precarias casetas de chapa y madera construidas por los propios afectados, informó hoy la Municipalidad.


Las inundaciones en las zonas ribereñas de la capital comenzaron antes del fin de semana debido a la crecida del río, pero se intensificaron tras las intensas precipitaciones caídas la noche del sábado y la madrugada del domingo.

Ello provocó a su vez un aumento del número de personas desplazadas, en su mayor parte pobladores de los barrios ribereños de los Bañados ubicados a orillas del río Paraguay.

Durante esta mañana, la Municipalidad de Asunción continuó con los trabajos de asistencia y ayuda en el desplazamiento de familias a algunos de los albergues acondicionados hasta la fecha.

Sin embargo, muchos de los afectados optaron desde la tarde del domingo por levantar precarias edificaciones a base de madera y contrachapa en la Plaza de Armas, frente al Congreso, una medida habitual durante las crecidas anuales del río Paraguay.

Víctor Hugo Julio, director de Gestión y Reducción de Riesgo de Desastres, dijo que hay unos 25 albergues preparados para acoger a las familias afectadas, dentro del plan de evacuación y reubicación emprendido por ese departamento de la Municipalidad.

Añadió que trabajan sobre la posibilidad de que esta semana, y si siguen las precipitaciones, el río alcance los seis metros de altura y la cifra de desplazados se sitúe entre 1.300 y 1.500 familias.

El nivel del río a su paso hoy por Asunción fue de 5,38 metros, diez centímetros más que el día anterior y acercándose al nivel crítico de los 5,50 metros, según la Dirección de Meteorología e Hidrología.

En diciembre de 2015, las inundaciones en Asunción, asociadas al fenómeno climático de El Niño, obligaron a cerca de 100.000 personas a abandonar sus hogares y trasladarse a precarias casetas de madera construidas en refugios ubicados en espacios públicos. EFE