Unidos en Oración. Comprometidos para la Paz. Así afirma la carta que "a todo el pueblo paraguayo" dirigieron las Iglesias Menonitas. "Estamos profundamente dolidos por el fallecimiento trágico de Abram Fehr. No hay palabras suficientes que expresen nuestro dolor y nuestra tristeza por este deplorable hecho que golpea a la familia Fehr, a la comunidad menonita de Manitoba y a toda nuestra querida patria. Estamos unidos a ellos en nuestras oraciones y por el lazo de nuestra fe cristiana".


Unidos en Oración. Comprometidos para la Paz. Así afirma la carta que “a todo el pueblo paraguayo” dirigieron las Iglesias Menonitas. “Estamos profundamente dolidos por el fallecimiento trágico de Abram Fehr. No hay palabras suficientes que expresen nuestro dolor y nuestra tristeza por este deplorable hecho que golpea a la familia Fehr, a la comunidad menonita de Manitoba y a toda nuestra querida patria. Estamos unidos a ellos en nuestras oraciones y por el lazo de nuestra fe cristiana”.

“Rechazamos todo acto personal o grupal de violencia y de terror como medio para resolver conflictos y problemas personales y sociales, pues sabemos que la violencia solo sirve para engendrar más violencia, más miseria y más injusticia. Llamamos al grupo que se autodenomina EPP y otros grupos delictivos que abandonen la resistencia armada y extorsiva y que liberen a los compatriotas que todavía están en su poder”, sostiene otra parte de la nota entregada al Congreso y al Ejecutivo.
“Toda vida humana es creada a la imagen de Dios y, por lo tanto, es sagrada. No obstante, aunque rechazamos a sus métodos del terror, deseamos extenderles a los integrantes del EPP y a otros grupos armados las manos del perdón, la reconciliación y la hermandad cristiana, una actitud arraigada en y motivada por la vida y muerte salvífica de Jesucristo”.

“Reconocemos que la violencia que sufre nuestra querida patria está arraigada en parte en la marginación económica y social de muchos compatriotas. Apoyamos a los gobernantes del Paraguay en sus esfuerzos de implementar políticas y proyectos que promuevan el desarrollo integral de las zonas afectadas por el actuar de grupos delictivos. Al mismo tiempo, exhortamos al gobierno que cumpla con su deber, redoblando esfuerzos a través de las fuerzas públicas (policías y militares, y el gobierno local) para garantizar la seguridad, la sana convivencia y el desarrollo integral de cada uno de los que habitamos en el Paraguay”.

Concluye diciendo: “Como pastores y líderes menonitas, junto con nuestras iglesias y comunidades, nos comprometemos a fomentar la paz, la reconciliación y la justicia en el Paraguay, creando así espacios para el avance del Evangelio de Jesucristo. Unidos en Oración. Comprometidos para la Paz”.