La Fiscalía inició una investigación sobre las presuntas torturas infringidas por personal penitenciario a internos del penal de Emboscada, con armas de fuego y objetos contundentes, que derivaron en la pérdida de un ojo de uno de los recluidos supuestamente atacados.


Representantes del Ministerio Público se presentaron este martes pasado en esa cárcel para recopilar evidencias sobre los ocurrido y registrar las taquillas y pertenencias de los guardias presuntamente implicados en el hecho, así como las grabaciones de seguridad de los lugares y días en los que se habrían cometido estos actos.

En el interior de las taquillas de los guardias los agentes fiscales encontraron “un cable grueso de aproximadamente 50 centímetros de largo y tres “tipo garrote” hechos de material duro que tenían en la punta de cada uno cables finos”, según informó el Ministerio Público a través de un comunicado.

Los hechos sucedieron presuntamente en la zona destinada para presos en aislamiento entre el 1 y el 7 de enero, donde habrían ocurrido incidentes entre guardias y reos.

Dos presos supuestamente habrían recibido por parte de los guardias lesiones en el rostro y el cuerpo, heridas que “presuntamente fueron producto de disparos con armas de fuego y algún elemento contundente”, indicó el comunicado.

Paraguay cuenta con un sistema carcelario con capacidad para 9.511 presos pero con una población que llega hasta los 13.607, según los datos del Ministerio de Justicia. EFE