Este miércoles en cincuenta ciudades de Polonia se reunieron las mujeres para protestar contra el nuevo intento de Ley y Justicia, el partido conservador y nacionalista que gobierna el país, de endurecer la legislación sobre el aborto.


La mayoría de las manifestantes visten de negro como ya hicieron en octubre de 2016, cuando multitudinarias protestas obligaron a Ley y Justicia a frenar su proyecto de restringir el acceso al aborto, pese a que esta formación cuenta con mayoría absoluta en el Parlamento.

El detonante de estas concentraciones es el proyecto de ley para limitar la interrupción voluntaria del embarazo admitido a trámite por la Cámara Baja el pasado 10 de enero.

Desde entonces, una comisión parlamentaria revisa la propuesta, resultado de la iniciativa popular Stop Aborcja, que busca prohibir el aborto para los supuestos en que el feto presente malformaciones o una enfermedad irreversible.

El líder de Ley y Justicia, Jaroslaw Kaczynski, se ha mostrado en numerosas ocasiones partidario de que los abortos eugenésicos sean prohibidos en Polonia, a pesar de que el país centroeuropeo ya cuenta con una de las legislaciones sobre el aborto más restrictivas de Europa.

Actualmente la ley polaca, que data de 1993, sólo permite el aborto cuando la salud o la vida de la madre están en peligro, el embarazo es el resultado de una violación o incesto o el feto sufre malformaciones o enfermedad irreversible.

El pasado 10 de enero el Parlamento polaco decidió también no admitir a trámite una propuesta ciudadana para liberalizar el aborto y permitir su práctica dentro de los tres primeros meses de gestación en el supuesto de que la madre justifique daño psicológico y condicionantes sociales.

La votación abrió grietas en el principal partido de la oposición, la fuerza de centro-derecha Plataforma Ciudadana, que dio de baja de la formación a tres diputados que votaron en contra de admitir a trámite esa iniciativa popular para ampliar el acceso al aborto. EFE