¡Grave crisis institucional! El gobierno más poderoso del mundo está paralizado después de que el presidente Donald Trump y el Congreso de Estados Unidos fallaron en alcanzar un acuerdo sobre financiamiento para las agencias federales. Esto dejó en evidencia las profundas divisiones políticas del país, afirman las agencias internacionales.


 

 

Por primera vez desde octubre de 2013 -cuando un punto muerto en las negociaciones que se extendió por 16 días solo mantuvo las operaciones esenciales- los empleados federales fueron informados de mantenerse en sus hogares o en algunos casos de trabajar sin recibir sueldo hasta que se aprueben nuevos fondos. La paralización se inició justo un año después de que Trump fuera investido como presidente.

 

 

El presidente Trump afirmó que la oposición demócrata está más preocupada por los “inmigrantes ilegales” que por los militares o la seguridad en la frontera, tras el cierre parcial de oficinas federales, provocado por el fracaso en alcanzar un acuerdo sobre el presupuesto en el Senado.

 

 

“Los demócratas están más preocupados por los inmigrantes ilegales que con nuestros grandes militares o con la seguridad en nuestra peligrosa frontera sur”, escribió el mandatario en Twitter.

“Ellos podrían fácilmente haber llegado a un acuerdo, pero en su lugar prefirieron jugar la carta del ’shutdown’ (cierre del gobierno)”, denunció. El Senado tenía plazo hasta la medianoche del viernes para aprobar el proyecto de extensión del presupuesto, lo que ya hizo el jueves la Cámara baja, pero el Partido Republicano no consiguió, pese a las febriles negociaciones, los 60 votos necesarios para adoptar la medida.

 

 

 

El cierre (“shutdown“) de las actividades federales entró en vigor este sábado a las 5:00 GMT y sus primeros efectos se harán sentir a partir del lunes. En las Fuerzas Armadas, los uniformados deberán permanecer en sus puestos, al igual que la policía, la guardia fronteriza, los agentes aduaneros y los operadores de vuelo en todo el país.

 

 

 

 

En la administración pública se mantendrán las operaciones de la Casa Blanca, el Departamento de Estado, el Congreso y reparticiones federales como la Oficina de Correos, aunque con menos personal. Entre las oficinas de la administración pública que serán cerradas se incluyen la Dirección Impositiva, la Administración de la Seguridad Social y los Departamentos de Vivienda, Educación, Comercio y Trabajo, así como la Oficina de Protección Ambiental.