El presidente de Brasil aseguró en una entrevista que dedicará el último año de su mandato a "su recuperación moral", después de haberse visto salpicado por varios escándalos de corrupción.


“Este año voy a dedicarme, entre otras reformas, a mi recuperación moral. Lo que hicieron conmigo es una cosa desastrosa”, señaló el mandatario al diario Folha de Sao Paulo.

El jefe de Estado, cuyo mandato concluye el próximo 1 de enero, denunció un “intento brutal para intentar desmoralizar” al presidente de la República y por ello, dijo, se dedicará “permanentemente” a su “recuperación moral”.

“No voy a salir de la Presidencia con la fama de una persona que cometió ilícitos”, resaltó.

Temer fue denunciado en dos ocasiones por la Fiscalía por asuntos de corrupción, pero consiguió librarse de la apertura de un juicio penal gracias al apoyo del Congreso, que por imperativos legales tiene la última palabra sobre la aceptación o no de la acusación.

El presidente, quien llegó al poder en 2016 tras la destitución de la mandataria Dilma Rousseff, fue interrogado recientemente por escrito en el marco de una investigación sobre un supuesto fraude con un decreto sobre el sector portuario.

En la entrevista, Temer también fue preguntado sobre el proceso judicial que afronta el expresidente Luiz Inácio Lula da Silva y resaltó que es mejor que el exsindicalista sea derrotado políticamente para evitar que sea “victimizado”.

Lula afronta el próximo 24 de enero un juicio en segunda instancia en el que los magistrados decidirán si ratifica o no la condena a nueve años y medio de prisión que recibió por corrupción pasiva y lavado de dinero en un caso relacionado con la trama destapada en la petrolera estatal Petrobras.

“Si es derrotado políticamente es mejor que derrotado (en la Justicia), porque será victimizado. La victimización no es buena para el país y para un expresidente”, señaló.

Una encuesta elaborada por la firma Datafolha otorgó el mes pasado a Lula el 34 % de las preferencias en la primera vuelta y una victoria aplastante, con alrededor del 50 % de los sufragios, en la segunda vuelta contra cualquiera de los posibles adversarios.

Temer consideró “útil” e “ideal” que los partidos de centro presenten un candidato único de cara a las elecciones presidenciales del próximo octubre y reiteró que no piensa en ser uno de los aspirantes.

“Es un honor ser presidente, pero acabo de decir que esa historia de llegar al cargo y ser golpeado como fui, indebidamente, -tanto que he dicho que estoy trabajando para rescatar mi aspecto moral- no es bueno”, precisó Temer. EFE