El presidente Donald Trump metió presión al Congreso –especialmente a los senadores de su partido– para acabar con el cierre parcial del Gobierno federal, del que culpó de nuevo a la oposición demócrata. “Los demócratas solo quieren que inmigrantes ilegales entren en masa en nuestra nación sin control”, afirmó Trump en su Twitter.


 

La llamada “opción nuclear”, que el líder de la mayoría en el Senado –en este caso, el republicano Mitch McConnell– puede convocar a discreción, cambia las reglas del Senado al requerir una aprobación solo por mayoría simple (51) y no de 60 votos.

Así, esta excepción, aprobada por los demócratas en 2013 para frenar entonces la obstrucción sin precedentes de los republicanos, pone en peligro la capacidad del partido de la minoría para frenar o bloquear el voto en casi cualquier materia.

El Senado no aprobó los fondos para financiar al Gobierno y abocó al Ejecutivo de Trump a un cierre parcial e indefinido que entró en vigor a partir del sábado.

La propuesta presupuestaria de los republicanos obtuvo más votos a favor (50) que en contra (48), pero fueron insuficientes para aprobar un proyecto de ley que requería el respaldo de 60 senadores.

Esa iniciativa, que la Cámara Baja sí aprobó el jueves, dotaba de financiación al Gobierno hasta el 16 de febrero, dando más tiempo a demócratas y republicanos para pactar unos presupuestos definitivos para el año fiscal 2018.