El diputado Pastor Vera Bejarano (PLRA-San Pedro), presentó el proyecto de ley “Del crédito rural diferenciado”, que tiene como finalidad otorgar recursos accesibles, oportunos y adecuados a los productores agropecuarios, con tasas y plazos especiales que permitan el desarrollo sostenido, en especial de la agricultura familiar campesina.


El parlamentario plantea la ejecución de un crédito rural diferenciado, a fin de otorgar recursos accesibles, oportunos y adecuados a los productores agropecuarios del sector rural.

Vera Bejarano, señala en su exposición de motivos que es innegable el problema social de la pobreza en nuestro país. “Este flagelo, presenta una cara eminentemente campesina, agudizado durante los últimos años por la falta de una mejor asistencia técnica y crediticia, así como insuficientes canales de comercialización de los productos”, reza parte del texto.

Otro elemento que se expone es el constante azote de eventos naturales catastróficos, como sequías, inundaciones y tormentas que afectan negativamente a los cultivos, repercutiendo de forma directa sobre la calidad de vida de los productores agrícolas de la agricultura familiar campesina.

El proyecto propone, además, la definición que el Programa de la Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) adopta con relación a la “Agricultura Familiar”, agrupando a los productores que cuentan con fincas menores a 50 hectáreas. También se considerará, dentro de este grupo de producción, las asociaciones de productores, con personería jurídica, siempre que sus fincas, en total, no excedan las dimensiones indicadas en el párrafo anterior.

“La implementación de esta herramienta financiera, contribuirá decisivamente a mejorar las condiciones de vida de los productores de la agricultura familiar campesina, por lo que se crea el crédito rural diferenciado, como herramienta financiera de fomento a las actividades agropecuarias, con énfasis a los productores de la agricultura familiar campesina”, señaló al respecto el parlamentario Vera Bejarano.

El crédito rural diferenciado, contará con una tasa de interés fija, que no podrá ser mayor a un dígito, con su correspondiente décima, expresado porcentualmente, con un periodo de gracia de hasta dos años, y un plazo de amortización de hasta 5 años.

Su estudio se prevé, en el mes de marzo, luego del receso parlamentario, por parte de los integrantes de las comisiones asesoras de Asuntos Económicos y Financieros, Agricultura y Ganadería, Presupuesto y Bienestar Rural.