El candidato a la Presidencia paraguaya por la alianza opositora Ganar, Efraín Alegre, visitó hoy junto a su dupla a la Vicepresidencia, Leonardo Rubin, el Museo de la Memoria, que recoge documentos y fotografías de la dictadura de Alfredo Stroessner (1954-1989), con motivo del 29 aniversario de su caída.


Rubin explicó a Efe que desde Ganar apostarán, si llegan al Gobierno tras las elecciones generales del 22 de abril, por la Justicia y reparación de las víctimas durante los más de 30 años de la dictadura.

“El tema de derechos humanos es central. Acá se están descubriendo todavía a desaparecidos. Todavía siguen sin poder hacer un banco genético para saber la identidad de los fallecidos. Nosotros le vamos a dar mucho impulso a este tema”, explicó Rubin.

Los dos candidatos realizaron un recorrido por el Museo de la Memoria, en el centro de Asunción y antiguo centro de torturas y prisión que ahora rescata objetos, testimonios y documentación sobre este período.

“Aquí era una sala de torturas, esta es una de las cárceles donde metían a los torturados, se pueden ver las picanas eléctricas, se pueden ver las tinas donde ahogan a los presos… Es un lugar que rememora un momento de mucha tristeza en nuestro país y que queremos remarcar hoy para que no ocurra nunca más”, dijo Rubin.

El recorrido se extendió por las diferentes salas del edificio en las que se pueden ver registros de detenidos, maquinas de tortura o elementos para simulación de ahogamientos, fichas policiales o las celdas de castigo.

La directora del Museo de las Memorias, María Stella Cáceres, acompañó a los candidatos y les explicó cómo se utilizaban durante la dictadura las diferentes dependencias del lugar.

Rubin explicó que el Museo es importante para que la gente joven que no vivió la dictadura “recuerde” lo que sucedió en la segunda mitad del siglo pasado en Paraguay.

“Mucha gente joven menor de 25 o 30 años no recuerda mucho este episodio porque en los libros de educación no se menciona. Hablar de historia reciente es una materia opcional para los colegios y debería de ser obligatoria. Tenemos que saber qué pasó hace tan poco tiempo”, señaló el candidato.

“El año pasado con mi hija de 12 años estaba leyendo su libro del colegio y figura Stroessner y no dice que fue un dictador. Yo leía y pensaba ‘no puede ser’. Es un dictador y figura como un presidente más”, agregó.

Para Rubin, tanto el Gobierno como la Justicia paraguaya, tras 29 años de la caída de Stroessner, todavía no “reconocen” la dictadura como tal, lo que consideró una “materia pendiente”.

“Aquí cuando hubo el golpe de Estado en el 1989 recuperamos ciertas libertad de prensa, de opinión, de reunión… Pero justicia social no se hizo de ninguna manera. Acá hay un montón de víctimas que todavía siguen sin resarcirse (…) Hay gente que se cruza con sus torturadores”, dijo Rubin.

Antes de su visita al museo, ambos candidatos estuvieron en el Palacio de Justicia revisando el Archivo del Terror, los cientos de miles de documentos que vinculan a la dictadura de Stroessner con las demás de la región, y que fueron descubiertos en una comisaría paraguaya hace 25 años tras las investigaciones del paraguayo Martín Almada, torturado por la dictadura y Premio Nobel Alternativo.

La dictadura stronista dejó un saldo de más de 400 víctimas de desapariciones y ejecuciones extrajudiciales, mientras que se estima que hubo un total de 100.000 víctimas indirectas de la represión y miles de paraguayos obligados al exilio, según el informe publicado por la Comisión de Verdad y Justicia en 2008.

De los 448 presuntos responsables de crímenes cometidos durante la dictadura, algunos de ellos considerados “de lesa humanidad”, solo ocho fueron procesados, todos entre 1999 y 2008, según la Mesa de la Memoria Histórica. EFE