Furor y todo sea por ver el partido. El Santiago Bernabéu se prepara para recibir al PSG. Un enfrentamiento en el que el Real Madrid se juega la temporada ante el equipo estrella de Europa. Y hasta Zidane ya tiene la mente puesta en el enfrentamiento. “Claro que me juego el puesto ante el PSG”, dijo el técnico francés tras la eliminación copera.


El caso es que el Real Madrid-PSG paralizará el mundo el próximo 14 de febrero a las 20.45 horas. Una locura que ha convertido el partido en el evento del año. Y una locura que nadie se quiere perder. Tanto es así que, en menos de 37 minutos, las entradas para el público en general se agotaron. No quedan billetes para acudir a un Santiago Bernabéu que presentará un lleno absoluto por primera vez en Champions esta temporada. Y en páginas de reventa, como Stubhub, los precios por una entrada oscilan entre los 300 euros… ¡y los 24.000!

Hasta el propio Real Madrid ha tenido que tomar cartas en el asunto. En primer lugar, el conjunto presidido por Florentino Pérez volverá a ser tajante con la reventa de abonos, prohibida en el club. No dejará entrar al estadio a todos aquellos aficionados que, detecten, han comprado un abono para el encuentro.

Pero no sólo eso. Con la compra de entradas, el Real Madrid será igual de estricto. Para asegurarse que no se ha dado una reventa ilegal, cada comprador tendrá que enseñar por el móvil los billetes, que no podrán imprimir.