Más muertes y muertes, ahora siete soldados turcos murieron en la ofensiva contra la milicia kurda en Siria, entre ellos cinco en el ataque que sufrió su tanque, informó el ejército. Estas pérdidas significan el balance más alto en un día para los militares turcos que participan en la Operación “Ramo de olivo”, iniciada el 20 de enero contra las Unidades de Protección Popular (YPG), consideradas por el gobierno turco como terroristas.


El balance del ataque al tanque también es el más alto en un solo ataque desde el inicio de la ofensiva. Con estas muertes el balance de militares turcos muertos en la operación sube a 14. El ejército turco y fuerzas rebeldes sirias apoyadas por Turquía tratan de sacar a las YPG de su bastión en la fronteriza Afrin.

El ejército afirmó que uno de los soldados murió en un enfrentamiento en la frontera, pero no dio más detalles. En un comunicado posterior, agregó que el tanque del ejército turco fue impactado por un proyectil y que murieron los cinco soldados que se encontraban en su interior.

En respuesta, aviones turcos bombardearon el área desde donde se realizó el ataque, destruyendo escondites y depósitos de municiones, agregó. Por su parte la ONG Human Rights Watch (HRW) acusó a los guardias fronterizos turcos de disparar contra sirios que tratan de cruzar hacia Turquía, y pidió al gobierno turco recibir a los civiles que huyen de los combates que se dan en varios frentes en el país.

El presidente turco Recep Tayyip Erdogan afirmó el viernes que el ejército turco y los rebeldes sirios apoyados por su gobierno han perdido en total 25 elementos desde el inicio del operativo. Sin embrago, siete civiles murieron en un ataque con mortero del lado turco de la frontera, de lo que el gobierno turco acusa a las YPG.