Los transportistas de vehículos de gran porte volvieron este miércoles a la actividad tras un huelga de más de una semana y de lograr anoche un aumento del precio del flete, una de sus reivindicaciones junto al veto al ingreso de camiones bitrenes (dos remolques) desde Brasil.


La huelga se levantó pasada la medianoche y al acordarse un aumento del 10 % y hasta del 15 % de la tarifa del flete para este año, dependiendo del lugar de la carga.

Las negociaciones, que duraron varias horas, implicaron al rubro de camioneros, a la Unión de Gremios de la Producción y a representantes del Ministerio del Trabajo.

El representante gremial Ángel Zaracho dijo que el resultado de la huelga ha sido un “éxito” ya que los camioneros han conseguido hacer efectivas sus dos reivindicaciones.

Añadió que a partir de hoy miles de camiones se pondrán a disposición de las empresas de soja para trasladar toneladas de ese producto desde los silos, donde permanecían estancados ante la permanencia de la huelga.

El aumento de la tarifa del flete era el único punto pendiente de negociación tras la decisión del Gobierno el pasado viernes de suspender por 12 meses la resolución aprobada el pasado 17 de enero que permitía a los bitrenes brasileños operar en el corredor de la soja que se quiere habilitar desde Brasil.

Esa normativa fue aprobada de forma unilateral por el Gobierno, según el gremio, que adujo que situaba a los camioneros paraguayos en desigualdad de condiciones al no disponer de este tipo de vehículos.

Tras suspender la entrada de bitrenes desde de Mato Grosso do Sul, el Gobierno paraguayo acordó con el gremio de productores de ese estado brasileño que serán camiones convencionales los que trasladen la soja de la zona.

Según el acuerdo, este mes comenzará el traslado de un millón de toneladas de esa soja hasta el puerto de Concepción, desde donde será trasladada en barcazas por el río Paraguay.

La mitad de esa mercancía será transportada por camiones paraguayos, en función de ese acuerdo alcanzado en Mato Grosso do Sul.

La ruta diseñada constituye un corredor de grano que el Gobierno ve como un nuevo polo de desarrollo y partiría de la fronteriza ciudad de Pedro Juan Caballero para finalizar en Concepción, a 215 kilómetros al suroeste. EFE