El ministro del Interior, Ariel Martínez, prometió a la comunidad menonita del norte del país "redoblar esfuerzos" para que no se produzcan más secuestros de miembros de esas colonias, después de que este lunes fueran liberados dos jóvenes tras meses en poder del Ejército del Pueblo Paraguayo (EPP).


Martínez visitó a la familia de Bernard Blatz, el menonita de 22 años que junto a Franz Hiebert, de 32, fue liberado en el departamento de San Pedro, tras una cautividad de cinco meses desde que fueron secuestrados en dos acciones diferentes.

“Vamos a seguir redoblando esfuerzos para que todo lo que ocurre aquí en el norte pueda ser solucionado”, dijo Martínez a los periodistas tras esa visita a la colonia Río Verde, en ese departamento.

Martínez, que asumió el lunes el cargo, declaró que su visita pretende construir una “relación de confianza” con los colonos menonitas, escuchar sus demandas y seguir fijando políticas de seguridad.

El ministro juró su cargo ante el presidente Horacio Cartes, poco después de que se conociera la liberación de Blatz y de Hiebert, quien ese mismo día fue trasladado a un centro médico de Asunción para ser tratado de varias heridas en una pierna.

Hiebert sigue ingresado y a la espera del resultado de las pruebas serológicas de leishmaniasis, según el parte médico facilitado hoy a la prensa.

El joven desapareció a finales de agosto de 2017 en el norte cuando estaba trabajando con un tractor en una finca y fue llevado por seis desconocidos.

Blatz, por su parte, fue secuestrado dos semanas después, también en el norte, después de que tres desconocidos dispararán con fusiles a la camioneta en la que viajaba.

Los medios locales hablan de que sus familias pagaron a la guerrilla 1,25 millones de dólares para la liberación de ambos.

El EPP también tiene en su poder, desde julio de 2014, al suboficial de la Policía Edelio Morínigo, por cuya libertad se ofreció un canje de prisioneros de la guerrilla que el Gobierno no aceptó.

En el norte se encuentra también secuestrado el ganadero Félix Urbieta, se cree que por parte un grupo escindido del EPP. EFE