El espectrógrafo Espresso se convertirá en el mejor aliado de los astrónomos para buscar vida extraterrestre. Así será cuando comience a funcionar en octubre próximo un sofisticado instrumento que trabajará para potenciar a los cuatro enormes telescopios VLT (Very Large Telescope) instalados en Paranal, bajo la tutela del Observatorio Europeo Austral (ESO), en pleno desierto de Atacama, Chile.


El Espresso (Echelle Spectrograph for Rocky Exoplanet and Stable Spectroscopic Observations, o espectrógrafo para exoplanetas rocosos y observaciones espectroscópicas estables) dará mayores luces sobre los exoplanetas. El procedimiento consiste en reunir toda la luz que los telescopios VLT colectan de alguna estrella orbitada por el exoplaneta, lo cual permitirá medir el desplazamiento de ambos cuerpos, en un método denominado “velocidad radial”.

Con este método, los científicos obtendrán datos del exoplaneta como su atmósfera, si cuenta con oxígeno, nitrógeno, dióxido de carbono o agua, elementos vitales para la vida. La luz que reciben los telescopios viaja a través de unos túneles que atraviesan la superficie y que llega mediante lentes ópticos hasta Espresso, donde la información de la luz llega por cables de fibra óptica. Espresso será operado desde la sala de control del observatorio Paranal.