Una victoria que contar en el día mundial del cáncer infantil Paraguay. Es el relato que distribuye el equipo de prensa del Ministerio de Salud y se refiere a Victoria López, quien con 16 años de edad y un bebé en brazo había llegado al INCAN cinco años atrás. Luchó contra un cáncer de ovario, de la mano de médicos y enfermeras del Departamento de Hemato-Oncología Pediátrica de este servicio de Salud Pública, y hoy a los 21 años regresó sana para su control médico y para saludar a la que llama “mi segunda familia”.


“Todos tenemos una segunda oportunidad. Pero tenés que luchar por tu vida,” afirma Victoria. “En el INCAN gané una familia más, que son los médicos y enfermeras de Oncología Pediátrica. Porque gracias a ellos salí adelante, me curé y valoré muchas cosas. Especialmente valoré mi vida. Me puse más las pilas para luchar por mi bebé; porque mi hija Sara tenía sólo un año y un mes cuando comencé a enfermarme”.

“Victoria llegó junto a nosotros, con un crecimiento abdominal importante y dolor. Venía derivada de otro hospital. Aquí fue cuidada, tratada, hasta que se realizó la biopsia y encontramos que tenía un tumor germinal primario de ovario”, recuerda la Dra. Norma Jara, oncóloga pediatra que conduce el control de la salud Victoria. “Tenemos la satisfacción de que ellas es una de las primeras pacientes a quienes colocamos el Port-a-cath, que es un reservorio venoso subcutáneo de larga duración. Victoria tuvo una cirugía de resección total de tumor de ovario e hizo seis sesiones de quimioterapia bien llevadas y con muy buena evolución. Es una de los pacientes que más satisfacciones nos dieron. Hace cinco años que viene a control. Gracias a Dios nunca recayó”.

El cáncer germinal es la novena dolencia con mayor incidencia en el Departamento de Hemato-Oncología Pediátrica del INCAN. Victoria es una de las adolescentes que manifestaron esta forma de cáncer que, en las chicas, se presenta comúnmente como cáncer de ovario y, en los chicos, como cáncer de testículos.

“Tratamos los casos de tumores germinales de adolescentes en el área de pediatría porque es un tumor propio de niños y adolescentes. Generalmente, la persona nace con eso, es por ello que se manifiesta con frecuencia en la niñez”, refiere la doctora. “Un tumor germinal generalmente se forma a través de los órganos sexuales y reproductivos, -en el ovario en las mujeres y testículos en los varones- pero también puede surgir fuera de esos órganos, en cualquier otra parte del organismo”, agrega, al tiempo de señalar que la palabra germinal viene de las células germinales, las células reproductivas.

Victoria recuerda: “Cuando llegué al hospital, yo no quería saber nada de luchar. Después los médicos y las enfermeras, me acogieron, me trataron bien, hasta llegué a sentirme más cómoda aquí con ellos que en mi casa; porque aquí podía hablar de lo que me pasaba y estaba bien. Desde un principio me hice el tratamiento: la cirugía y la quimioterapia. La quimio te echa el pelo, entonces yo misma me rapé y andaba así, sin cubrirme la cabeza. Gracias al equipo de pediatría del INCAN, yo entendí muchísimas cosas. Desde que entré me explicaron que el cáncer era momentáneo y gracias a eso me puse las pilas, nunca renuncié”, cuenta.

Fanática de la informática, Victoria trabaja actualmente en una casa comercial. Ante el Día Mundial del Cáncer Infantil, desea dar un mensaje de aliento a cada adolescente que atraviese por su misma experiencia: “Chicos, todo se puede. Después de mi tratamiento yo solía venir al hospital muy seguido a visitarles a los pacientitos, a darles fuerza. Si a mí se me vuelve a presentar una ocasión de volver a luchar contra el cáncer, lo voy a hacer sin ningún problema, aunque me quede fea o pelada. Porque eso no importa, eso es momentáneo. Nadie vive dos veces, pero tenemos una segunda oportunidad”.