Las operaciones de búsqueda del avión accidentado en Irán siguieron hoy sin lograr resultados en las montañas Dena, en el centro del país, donde las malas condiciones meteorológicas no dan tregua a los equipos de rescate.


Un día después de que el ATR-72 de la aerolínea Aseman desapareciera de los radares con 66 personas a bordo, a las que se presupone fallecidas, sigue habiendo muchas incógnitas y pocas certezas sobre lo ocurrido.

En un terreno escarpado y cubierto de nieve, con cimas superiores a los 4.000 metros de altura, decenas de equipos de rescate, apoyados por alpinistas profesionales y perros rastreadores, se afanan a contrarreloj para encontrar el avión.

Se esperan fuertes nevadas a partir de mañana en esta área montañosa entre las provincias de Isfahán y Kohguiluye Boyer Ahmad que, además de dificultar las operaciones, podrían cubrir los restos del avión y complicar aún más su hallazgo.

Las operaciones por tierra avanzan con lentitud debido a la orografía y al temporal de viento y niebla, que en la jornada de hoy volvió a impedir que los helicópteros enviados lograran sobrevolar toda la zona y les obligó a parar su actividad a media tarde.

También rastrearon la región varios aviones no tripulados de los Guardianes de la Revolución, que tomaron fotografías de diferentes puntos sin encontrar rastro del avión.

Los equipos de rescate de todas las fuerzas del país, desde la Policía al Ejército y los Guardianes, están participando en la búsqueda, según el ministro de Transporte, Abas Ajundí, que se desplazó hoy a la zona.

“Hemos dividido todo el área en tres partes y hemos hecho una revisión completa de toda la ruta entre (las localidades de) Samirom y Yasuy a una altura de 10,000 pies”, explicó el ministro a los medios oficiales.

El avión despegó del aeropuerto Mehrabad de Teherán a las 8.00 hora local (4.30 GMT) del domingo con destino a Yasuy (sudoeste), y desapareció del radar unos 50 minutos después, supuestamente en las proximidades de Samirom.

Ajundí indicó que se están rastreando todas las zonas en las que pudo ocurrir el accidente pero que hasta ahora no se ha encontrado ningún resto del aparato.

Esta incertidumbre y confusión fomentó en esta jornada la publicación de noticias contradictorias sobre el hallazgo del aparato, que fue primero anunciado por un vicegobernador local y desmentido después por responsables de la aviación civil y de la Media Luna Roja.

Al parecer, desde los helicópteros se vislumbró una mancha negra que se creyó podía corresponder con los restos de avión, aunque pronto se descartó esta posibilidad.

El problema es que se desconoce el lugar exacto del accidente. El director del Centro de Emergencias de la provincia Kohguiluye Boyer Ahmad, Yalal Puranfard, comentó a la agencia Isna que “en los cinco puntos previstos no hay ningún rastro del avión”.

Por ello, el subdirector de la Organización Espacial del país, Moytaba Saradeqí, dijo que han pedido a China y a varios países europeos que les informen si sus satélites detectan alguna imagen que pueda ayudar en la búsqueda.

Además, las autoridades rusas entregaron a Irán las coordinadas aproximadas del lugar donde se estrelló el avión, según informó el Ejército iraní sin ofrecer más detalles.

También se espera esta noche la llegada a Irán de una delegación francesa compuesta por expertos de la Oficina de Investigación y Análisis (BEA) y del fabricante franco-italiano ATR para participar en las pesquisas.

Los investigadores y consejeros -tres de BEA y cuatro de ATR- asistirán a las reuniones centradas en aclarar las causas de la tragedia aérea.

Entretanto, las autoridades han empezado a realizar análisis de ADN a los familiares de los pasajeros para la futura identificación de los cuerpos.

Algunos familiares se desplazaron hoy a la zona de búsqueda del aparato para seguir de cerca las operaciones, protagonizado momentos de gran tensión.

En un vídeo publicado en un canal reformista de la red social Telegram, se ve a un familiar de uno de los pasajeros encararse enfadado al ministro de Transporte: “¿Estabas dispuesto a sentarte tú mismo en ese avión?”, gritó.

A la desesperación se sumaron en esta jornada las críticas populares al estado de la flota aérea iraní y a los recursos destinados a la búsqueda del avión, fruto de la perplejidad que causa en muchos que más de 24 horas después de la tragedia no haya noticias ni del avión ni de sus ocupantes.EFE