La mayoría independentista del Parlamento de Cataluña aceptó hoy que el expresidente independentista catalán Carles Puigdemont, preso en Alemania, pueda delegar el voto como diputado regional, a pesar de las advertencias de los servicios jurídicos de la cámara legislativa.


La decisión fue tomada por la Mesa (órgano rector parlamentario), donde la coalición electoral JxCat -encabezada por Puigdemont- y ERC (izquierda republicana) disponen de mayoría.

Sin embargo, los letrados de la cámara avisaron verbalmente de que esta decisión podría contravenir las medidas cautelares que el Tribunal Constitucional (TC) dictó cuando Puigdemont había huido a Bélgica para eludir la acción de la Justicia española y pretendía ser reelegido presidente catalán “a distancia”.

Los letrados no emitieron ningún informe escrito sobre la cuestión porque JxCat y ERC no lo requirieron.

El exgobernante catalán fue detenido en Alemania el domingo 25 de marzo, tras cruzar la frontera con Dinamarca, en cumplimiento de la euroorden del juez español Pablo Llarena, que lo había procesado por rebelión en relación con el proceso independentista catalán de 2017, al igual que a otros 12 líderes separatistas.

Puigdemont está en prisión preventiva a la espera de que la Audiencia Territorial de Schleswig (Alemania) resuelva su caso. La Fiscalía alemana se manifestó hoy favorable a que se tramite la entrega a España y, mientras tanto, siga encarcelado por riesgo de fuga.

Según fuentes parlamentarias catalanas, las fuerzas independentistas argumentan que ahora sí se dan las condiciones para que el expresidente catalán pueda delegar el voto.

A juicio de estos grupos, su situación en Alemania se asimilaría a la de los dirigentes independentistas que cumplen prisión preventiva en España, a los que sí se ha permitido delegar el voto en otro diputado.

De esta manera, Puigdemont podría votar por delegación en una eventual sesión parlamentaria para elegir un presidente de Cataluña tras las elecciones autonómicas del 21 de diciembre pasado.

Mientras tanto, sigue corriendo el plazo de dos meses que comenzó el 22 de marzo pasado para la elección de un presidente regional. Si no fuera así, se convocarían nuevas elecciones.

Puigdemont y Jordi Sánchez -en prisión preventiva- tuvieron que renunciar a ser candidatos a presidente catalán por sus circunstancias judiciales, mientras un tercero, Jordi Turull, no pudo someterse a una segunda votación -perdió la primera el 22 de marzo- porque fue procesado y encarcelado por el juez Llarena. Los tres pertenecen a JxCat.

En esa primera votación, no pudieron participar Puigdemont ni otro diputado catalán, Antonio Comín (ERC), también huido en Bélgica.

Turull necesitaba al menos 68 de los 135 diputados regionales (mayoría absoluta), pero solo logró 64 votos, con 65 en contra y 4 abstenciones, mientras que le habría bastado mayoría simple en una segunda votación. EFE