Un niño de cinco años buscaba golosinas en un cajón de sus padres, encontró un arma y mató accidentalmente a su hermano dos años mayor, en Saint Louis, Missouri, Estados Unidos.


La tragedia ocurrió el pasado 31 de marzo. El disparo impactó rápidamente en la cabeza de Jermon, quien tenía 7 años. El padre de los niños, Jericho Perry, de 39 años, tenía licencia para portar armas, según dijeron familiares al diario local St Louis Post Despatch.

Su madre, Michelle Lawson, de 37 años, padece de cáncer y había estado internada hasta hace unos días atrás. En su perfil de Facebook, publicó: “Les agradezco a todos desde el fondo de mi corazón. No puedo entender esto, pero todo lo que sé es que estoy rota para siempre”.

Según un informe de 2015 de la Biblioteca Nacional de Medicina, aproximadamente 100 chicos menores de 14 años mueren por disparos accidentales en hogares de Estados Unidos.

Fuente: LN.ar