Un tribunal declaró a Park Geun-hye culpable de 16 cargos, entre ellos corrupción, abuso de poder, cohecho y filtración de secretos del Estado.


Fotografía de archivo tomada el 23 de mayo de 2017 que muestra a la expresidenta surcoreana Park Geun-hye durante su juicio en el Tribunal del Distrito Central de Seúl. /EFE/ Ahn Young-joon / Pool

La expresidenta surcoreana, Park Geun-hye, fue condenada hoy por un tribunal de Seúl a 24 años de prisión por su papel en la trama de corrupción de la “Rasputina”, que forzó su destitución en enero de 2017.

Primera mujer elegida presidenta de Corea del Sur, Park, que fue destituida y detenida en marzo de 2017, fue declarada culpable de corrupción, abuso de poder y coerción por el tribunal del distrito central de Seúl, que le impuso además una multa de 18.000 millones de wones (13 millones de euros, 17 millones de dólares).

Por su parte, la fiscalía había pedido 30 años de prisión y el pago de una multa de 95 millones de dólares.

Miles de personas siguieron la sentencia a Park Geun-hye por televisión en vivo y en directo. /SeongJoon Cho/Bloomberg
Miles de personas siguieron la sentencia a Park Geun-hye por televisión en vivo y en directo. /SeongJoon Cho/Bloomberg

“La acusada utilizó ilegalmente su autoridad presidencial a la demanda de Choi para obligar a las empresas a dar dinero a las fundaciones”, afirmó el magistrado Kim Se-yoon.

“Las empresas fueron obligadas a dar sumas importantes de dinero y la acusada dejó a Choi controlar las fundaciones cuando no tenía derecho a hacerlo”, agregó.

Park, de 66 años, tiene prisión preventiva desde marzo de 2017 y es el primer jefe de Estado surcoreano destituido en democracia, lo que motivó un adelanto electoral que deparó en mayo del año pasado la victoria del liberal Moon-Jae-in.

La sentencia de hoy llega después de que la conocida como la “Rasputina” surcoreana fuera condenada el pasado febrero a 20 años de cárcel y a pagar una multa multimillonaria por ser el cerebro de la trama de corrupción que escandalizó al país asiático.

Fuente: Clarín