El bienestar humano está en riesgo por la inminente pérdida de biodiversidad. "La capacidad de la naturaleza para contribuir al bienestar de las personas está en números rojos", afirmó Hesiquio Benítez, experto en asuntos internacionales.


La naturaleza está en "números rojos" para asegurar el bienestar humano

En todas las regiones del mundo, las Américas, Asia-Pacífico, África, Europa y Asia Central, continúa el declive de la naturaleza, expresó Benítez, director general de Asuntos Internacionales de la Comisión Nacional para el Conocimiento y Uso de la Biodiversidad.

“Estamos a punto de cruzar ese umbral en el que los ecosistemas ya no tendrán capacidad para recuperarse”, alertó el experto mexicano, quien ha participado recientemente en la sexta plenaria de la Plataforma Intergubernamental en Biodiversidad y Servicios Ecosistémicos (IPBES), en la ciudad de Medellín, Colombia.

Aseguró que, aunque es irremediable la pérdida de biodiversidad, se puede trabajar para que sea lo más lenta posible, recuperar algunos servicios ecosistémicos y mejorar los sistemas productivos (principalmente de energía y alimento).

Sin embargo, para que esto funcione “debemos actuar”, advirtió.

Representantes de 129 países miembros de la IPBES, uno de los organismos de Naciones Unidad más recientes, presentaron en Colombia el pasado marzo las evaluaciones regionales sobre cómo se encuentran los ecosistemas alrededor del planeta.

En dicha reunión, se expusieron los mensajes clave para tomadores de decisiones sobre cuál es la situación, las tendencias y las alternativas para aminorar las principales causas de pérdida de biodiversidad y servicios ecosistémicos, informó.

Benítez explicó que es la prima vez que se realiza un análisis global de esta magnitud.

Durante tres años se reunieron cientos de investigadores. “México participó activamente con más de 600 comentarios de científicos para retroalimentar la sección de América”, detalló el experto en asuntos internacionales.

Resaltó que el continente americano tiene una enorme biodiversidad, tiene siete de los 17 países megadiversos y añadió: “Tenemos una capacidad mucho mayor de contribuir al bienestar del ser humano que el promedio mundial”.

Reconoció que América, por su riqueza natural y por el número de personas que lo habitan, tiene un balance positivo si se compara con otros lugares de Asia o de Europa, que tienen menor territorio, menos recursos naturales y mayor población.

“Somos ricos pero estamos haciendo un uso pésimo de nuestros recursos naturales”, enfatizó.

El valor económico de la contribución de la naturaleza a la población de América es de 24 billones de dólares por año, lo que equivale prácticamente el producto interno bruto de la región, aunque está disminuyendo.

América ha hecho un uso intensivo de los recursos que excede la capacidad de la biodiversidad, y Benítez advirtió: “Nuestros números son alarmantes en cuanto al uso de la naturaleza, no estamos permitiendo que se recupere y tarde o temprano va a colapsar”.

Esta pérdida de la capacidad de la naturaleza impacta en la seguridad alimentaria. La producción agrícola, ganadera y pesquera está degradando los ecosistemas para tener más comida, con ello se afecta también a la seguridad hídrica.

La producción de combustibles, alimentos y fármacos, la urbanización y el aprovechamiento de especies silvestres debe ser cuidadosa pues tienen consecuencias sociales, económicas y ecológicas, indicó.

“Desafortunadamente las tendencias nos muestran que tenemos un declive generalizado en la biodiversidad en donde más de 3.000 especies están en peligro de extinción en el continente americano”, informó.

Las presiones siguen presentes porque sigue aumentando la población, combinado con malos sistemas de gobernanza, la desigualdad y un aprovechamiento de los recursos no sustentables, alertó el experto.

México propuso la “integración de la biodiversidad para el bienestar uno de los mecanismos más importantes”, ya que integra la conservación y el uso sustentable en cuatro sectores productivos: pesca, agricultura, ganadería y turismo.

“Necesitamos trabajar en una misma línea las diferentes secretarías y ministerios, ir en una dirección positiva que permita disminuir los agentes que están llevando a la pérdida de la biodiversidad”, concluyó. EFE