El expresidente Luiz Inácio Lula da Silva rompió el silencio para reivindicar su inocencia ante miles de simpatizantes que le acompañan en el sindicato metalúrgico de Sao Bernado do Campo.


“No estoy por encima de la Justicia”, dijo Lula. “Creo en la Justicia, pero en una Justicia justa, con un proceso basado en pruebas concretas”, insistió.

“Soy un ciudadano indignado”, agregó el expresidente, que denunció de nuevo que ha sido condenado sin pruebas y con falsas acusaciones, porque no posee el apartamento en la playa que, según la Fiscalía, habría obtenido a cambio de favorecer a una constructora con licitaciones públicas.

“Soy el único ser humano procesado por un apartamento que no es mío”, afirmó Lula, que dijo sentirse víctima de una persecución judicial para truncar su carrera política y evitar que pueda repetir los logros sociales que alcanzó en sus dos mandatos.

Lula abandonó hoy la sede del sindicato metalúrgico donde se había recluido en la noche del jueves, después de que el juez Sergio Moro dictara un auto de prisión inmediata que le concedía hasta las 20.00 GMT del viernes para entregarse a la Policía.

El expresidente ha desafiado a Moro y no ha confirmado todavía si finalmente se entregará hoy, tal como apuntan fuentes de su entorno. EFE