(EFE).- El Gobierno chileno presentó hoy una indicación a la ley de identidad de género que se tramita en el Parlamento, que establece que los menores de entre 14 y 18 años podrán optar al cambio de sexo registral con autorización de sus padres y respaldo médico sobre su transexualidad.


Foto: T13

La indicación, que ha generado disidencias en la coalición oficialista de derechas, fue presentada por el ministro de Justicia, Hernán Larraín, ante una Comisión mixta del Parlamento que tramita actualmente el proyecto de ley.

Larraín señaló que el Ejecutivo espera “el mayor consenso posible” en la materia, que ha originado grandes discrepancias en la coalición oficialista, donde la presidenta de la UDI, Jacqueline Van Rysselberghe, amenazó con recurrir al Tribunal Constitucional (TC) en caso de que la disposición sea aprobada.

En tanto, los parlamentarios de Renovación Nacional (RN), divididos frente a la iniciativa, anunciaron que no la promoverán.

Los sectores más conservadores de la coalición se oponen a que los menores de edad puedan acceder, bajo ninguna circunstancia, al cambio de sexo registral pues, a su juicio, carecen de la madurez suficiente para definir su sexualidad.

El partido Evolución Política (Evópoli), que apoya la disposición, acusó a través del diputado Luciano Cruz-Coke, “una presión desmedida de grupos conservadores, liderados por Van Rysselberghe, para que el Gobierno no obre en esta materia”..

El debate sobre el tema ha tocado incluso a la iglesia católica, cuando el cardenal arzobispo de Santiago, Ricardo Ezzati, comentó al ser preguntado por el asunto, que “no por ponerle a un gato un nombre de perro va a comenzar a ser un perro”, lo que le significó duras críticas, incluso del presidente Sebastián Piñera.

El prelado, finalmente, se disculpó, reconociendo que incurrió en una mala utilización de una analogía.

Este lunes, el ministro Larraín pidió a la comisión mixta que respaldara las indicaciones del Ejecutivo y manifestó que esperaba “el mayor consenso posible” sobre este tema.

En el caso de los adultos, el Gobierno propuso establecer un procedimiento que les permita requerir a un oficial de Registro Civil la rectificación de su partida de nacimiento en relación con su sexo biológico y con su nombre.

Para proceder solo se le exigirá que acredite que su decisión es libre y voluntaria, y que está plenamente consciente de las consecuencias jurídicas de su determinación, entre ellas, que tal cambio de sexo registral no es reversible en el futuro.

En el caso de los menores de edad, se distinguen dos situaciones. Para los menores de 14 años, sus padres podrán buscar los medios personales, profesionales y sociales para acompañar este proceso y apoyar al niño o niña, pero no podrán requerir el cambio de sexo registral.

En los casos de adolescentes de entre 14 y 18 años, los padres podrán solicitar al Tribunal de Familia que disponga el cambio registral cuando se presente la situación en análisis, para lo cual deberán adjuntar los antecedentes médicos, psicológicos y sociales, entre otros, que acreditan la existencia de un proceso anterior de acompañamiento, durante el cual se ha ido desarrollando esta situación.

El juez, una vez acreditados los hechos, dispondrá el cambio registral correspondiente, aunque la determinación podrá ser modificada por el adolescente ante el Registro Civil una vez que llegue a la edad adulta.

En este sentido, la propuesta considera que solo cuando alcance la adultez, un adolescente que ha modificado su sexo registral podrá efectuar en su cuerpo cambios quirúrgicos y médicos adecuados a su identidad de género, por ser irreversibles. EFE